Tras las rejas no hay encierro,
solo el tiempo detenido en los huesos.
Las manos guardan historias
que nadie volvió a preguntar.
Los años no pesan…
se acumulan en la mirada,
en el silencio
de quien ya lo entendió todo.
La vida —tan breve—
apenas alcanza
para aprender a querer
«La memoria es un monstruo. Uno olvida, ella no. Simplemente archiva las cosas, las guarda, las esconde y las trae al recuerdo con voluntad propia. Se piensa que uno tiene una memoria... No es cierto...
La memoria lo tiene a uno.»