1. Unificar la edad mínima de jubilación para hombres y mujeres, elevarla gradualmente y luego indexarla a la esperanza de vida.
2. Eliminar los regímenes especiales.
3. Introducir cuentas nocionales de contribución definida. Tus aportes se contabilizan en una cuenta individual nocional, cuyo saldo se actualiza según la evolución de los salarios o de la masa salarial imponible. Cuando decidís jubilarte, ese saldo se convierte en una renta vitalicia mediante un factor actuarial que refleja la esperanza de vida de tu cohorte y la edad de retiro.
El sistema seguiría funcionando como un régimen de reparto: los aportes corrientes financiarían las prestaciones corrientes y las cuentas nocionales registrarían los derechos acumulados por cada trabajador.
Esto colocaría al sistema en una trayectoria fiscal sostenible, vincularía estrechamente los aportes con las prestaciones y eliminaría el umbral arbitrario de los 30 años de contribuciones.
Cada año aportado aumentaría tu jubilación. Si empezás a aportar antes, recibís más. Si te jubilás más tarde, recibís más.
4. Terminar, para siempre, con las moratorias y crear una pensión básica vinculada a la residencia.
Por ejemplo, podrías adquirir un treintavo de la prestación completa por cada año de residencia. Quienes obtuvieran una pensión nocional inferior al mínimo recibirían un complemento.
Para que cada aporte siempre eleve el ingreso total durante la vejez, el complemento se reduciría gradualmente a medida que aumentara la pensión contributiva.
5. Añadir un pilar obligatorio de capitalización. Un porcentaje de tus aportes jubilatorios se acreditaría en una cuenta individual con activos financieros que podrías invertir. El sistema ofrecería como opción predeterminada un fondo de bajo costo y diversificado globalmente.
6. Añadir un pilar voluntario de capitalización con incentivos fiscales. Los trabajadores quedarían inscriptos por defecto y conservarían el derecho a retirarse.
@MissLadrillos@ergasto Compró el malambo en entre ríos. Una estancia pegada a la de mi.mujer de 1000 y pico has. Solo para sacarla de la produción.. como casi lo prenden fuego la vendió
La campaña anti argentina rusa se denunció en abril y se comprobó: los medios q cobraron , notas firmadas x periodistas inexistentes etc. increíblemente todo se tapó. Esto es lo que se tendría que haber investigado a fondo. Pero se tapó. 🤔
Früher war ich links. Mitte links.
Ich habe an die großen Erzählungen geglaubt: Dass der Staat das zentrale Werkzeug für Gerechtigkeit ist, dass Umverteilung fast immer moralisch überlegen ist, dass Konzerne das größte Problem sind und dass "die da oben" schuld sind, wenn es unten nicht läuft. Ich fand es progressiv, skeptisch gegenüber Traditionen zu sein, und dachte, wer kritisiert, wie schnell wir unsere Gesellschaft umbauen, sei einfach nur rückständig.
Heute bin ich das nicht mehr.
Es war kein einzelner Moment, sondern ein langsamer Prozess des Anschauens von Realität. Ich habe gesehen, wie viele linke Rezepte (besonders in ihrer radikalen Form) nicht zu mehr Freiheit und Wohlstand führen, sondern zu neuen Hierarchien, Sprachverboten und ökonomischer Naivität.
Identitätspolitik, die Menschen primär als Mitglieder von Opfergruppen definiert, hat uns nicht geeint, sondern gespalten. Die Absage an Leistungsprinzip und individuelle Verantwortung hat in manchen Milieus eine Art moralischen Infantilismus gefördert.
Ich habe erlebt, wie Kritik an Masseneinwanderung ohne Integration reflexartig als Rassismus diffamiert wurde während die Probleme in den Banlieues, in Malmö oder in manchen deutschen Vierteln immer offensichtlicher wurden.
Wie "Klimaschutz" zu einer quasi-religiösen Bewegung wurde, die mit Panik, Verboten und enormen Kosten für die Ärmsten operiert, statt auf Technologie und Innovation zu setzen.
Wie Cancel Culture und Deplatforming plötzlich von denselben Leuten verteidigt wurden, die früher "Freiheit der Rede" als höchstes Gut gefeiert hatten.
Vor allem habe ich gemerkt: Viele, die sich heute noch "links" nennen, verteidigen nicht mehr klassische soziale Gerechtigkeit (gute Bildung für alle, Aufstieg durch Leistung, sozialer Frieden), sondern ein Bündel aus kulturellem Radikalismus, Staatsgläubigkeit und einer merkwürdigen Verachtung für die eigene Zivilisation.
Ich bin realistischer geworden. Ich glaube weiterhin an eine solidarische Gesellschaft, aber eine, die auf Wahrheit, Leistung, Integration und individuelle Freiheit aufbaut, statt auf Umverteilung von Ressentiments und moralischer Erpressung.
Klassische liberale Werte (Redefreiheit, Rechtsstaat, Wissenschaft statt Ideologie) scheinen mir heute dringender zu verteidigen zu sein als je zuvor.
Wer früher links war und ehrlich hinschaut, muss sich fragen: Welche Teile der alten Linken sind eigentlich noch übrig und welche haben sich in etwas verwandelt, das mit ihren ursprünglichen Idealen kaum noch etwas zu tun hat?
War jemand von euch mal dort, wo ich war?
Las principales ONG ambientalistas han impulsado furiosas campañas contra cualquier proyecto de desarrollo en Patagonia: petrolero, salmones, energía nuclear. No es ambientalismo es geopolítica. Los poderes detrás alientan el despoblamiento y el retroceso. https://t.co/pxqpTOw6c7
@pabloquirno Forro de cuarta.. ahora sos somelier de fotos. Tus dichos hablan de lo sorete y acomplejado q sos.. a este tipo de cometarios una sola respuesta: chupame bien la pija