Decía mi padre que la muerte es un acto solemne.
Que a las personas que mueren hay que respetarlas y a sus familias también.
Que todos tenemos derecho a enterrar a nuestros muertos, el derecho a llorarlos, el derecho a sentir dolor y el derecho a vivir el duelo.
Misericordia.
Tenemos derecho a una vida digna, y si morimos, tenemos derecho a unas dignas exequias, a un entierro según los usos y costumbres y la decisión de nuestros familiares. Tenemos, incluso, el derecho a ser recordados. Pero eso no interesa a los que detentan tantas miserias humanas.
Acabo de ver la historia del muchacho que luchaba por sacar a su mamá viva de los escombros de un edificio después del doble terremoto de La Guaira.
Mientras varias personas intentaban sacarla, alguien dio una alerta de tsunami y todos huyeron corriendo, dejándolo solo con su madre, a quien debían amputarle las dos piernas para poder sacarla.
Como todos se fueron por la falsa alarma, él se quedó solo con ella encima de los escombros. Era de noche. Entonces vio a un señor con ropa muy limpia que se acercó y le preguntó qué hacía ahí solo. El muchacho le contó la situación.
El señor le dijo: “Déjame intentarlo yo” y comenzó a sacarla. Increíblemente, la señora salió ilesa.
Cuando todos volvieron, ella ya estaba afuera, con sus dos piernas intactas y esperando un chequeo médico.
Dios actúa de maneras misteriosas.
Hay familias que aún esperan encontrar a sus seres queridos entre los escombros.
Para ellas, la mayor misericordia que hoy podemos ofrecer es ayudar a que puedan recuperarlos, despedirlos y darles el descanso digno que toda persona merece.
Como católicos, creemos que la forma en que tratamos a nuestros difuntos refleja el valor que damos a la vida humana. Estas familias ya lo han perdido casi todo. Lo único que aún podemos ayudarles a preservar es la dignidad del último adiós.
Si puedes hacer esa donación, estarás brindando un inmenso acto de misericordia a familias que solo anhelan recuperar a quienes aman. Si no te es posible, comparte esta campaña para que llegue a más personas.
Dar una sepultura digna a los difuntos es una obra de misericordia. Hoy podemos vivirla juntos.
https://t.co/Y4MiwTDmXT
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. 🙏💙
#PrayForVenezuela
#Denuncia | Desde nuestro centro de acopio en la Quinta El Bejucal, nuestro Coordinador nacional de Organización, @HenryAlviarez denuncia el nuevo intento del régimen de cerrar espacios de búsqueda y rescate de venezolanos víctimas de los terremotos
En este momento hay más de 17 edificios colapsados donde todavía se escuchan voces desesperadas pidiendo auxilio bajo los escombros.
Así como lo denunció también la líder de las fuerzas democráticas, @MariaCorinaYA, el régimen intenta enterrar la verdad y cerrar espacios de búsqueda donde aún puede haber vida y hay venezolanos afectados.
La ciudadanía venezolana no permitirá este nuevo y absurdo intento del régimen.
Impedir o retrasar el rescate de nuestra gente es criminal. ¡Exigimos libre acceso para salvar vidas!
Cada segundo cuenta.
#TodosConVzla
¡Buenos días, gente!
A los venezolanos no nos alcanzará la vida para aborrecer al chavismo y todas las desgracias que nos han causado.
Pero con lo que veo ahora sé que les queda muy poco. .
@porlagoma@comunidadenline Que bella Mari!! Le pones palabras al sentir de muchos venezolanos. Dios te bendiga. Sigamos en oración por Venezuela y los venezolanos.
Estamos haciendo todo lo posible para mantener ritmo de fabricación de ortesis, férulas, e inmovilizadores para donar. Nos pueden ayudar con un like o un RT.
Hay una frase de San Agustín de Hipona que siempre me parece oportuna: “La esperanza tiene dos hijas hermosas: la indignación y el valor; la indignación para no aceptar las cosas como están y el valor para cambiarlas.”
Señor, quédate con quienes hoy lloran. Hazte fuerza en las manos de quienes ayudan, consuelo en el corazón de quienes han perdido tanto y esperanza para todo un pueblo. Que nunca nos falte la fe para seguir haciendo el bien. Amén.
Cuando a lo ilegítimo, le ponemos una pátina de legitimidad,vivimos una mentira,una farsa. Lo peor, es acostumbrarse al disimulo para sobrevivir ¿Cuándo dejaremos de someternos y de hacer política a la vieja usanza?