@Cjdonadomovi@JPinedaMdz Y que espera si siempre paga lo mínimo, el abono mensual real al capital serian menos de 50k mensuales??? Que solo deba 1M luego de haber abonado menos de 2.5M al capital? El resto son interes, seguros, etc. que bien sabía antes de aceptar el credito se los iban a cobrar
@JPinedaMdz Yo no entiendo como sale gente a quejarse de esto, cuando firman los creditos toda esa información la tienen a la mano y aún firman, ¿entonces a que juegan? A que el banco no les cobre ¿o que?
El desconocimiento sobre finanzas personales que mal le hace a la gente
Una de las vainas más lindas de la navidad en el Caribe es que escuchamos música bien distinta y con ese sabor propio de diciembre y de ese mar que nos hace vecinos a todos.
Hay grandes diferencias entre la navidad Caribe y la Andina que resume bien chevere el vale en este vídeo
Hoy al dejar a mi hija preadolescente en el colegio donde estudia la secundaria me topé en la puerta con un papá iracundo que iba “echando madres” contra la maestra en la puerta porque no le había permitido la entrada a su hijo por no cumplir con el único requisito: traer su diario y mostrarlo para franquear su acceso a clases.
Me quedó muy claro que culpaba a la maestra por cumplir las reglas y no a su hijo por su descuido, lo vi salir caminando con pasos rápidos, mientras su hijo y la mamá se quedaban platicando tranquilamente afuera de la escuela esperando a que el papá fuera a la casa a recoger el diario.
Me di cuenta que no entendió:
1. El propósito del requisito: que los jóvenes se vuelvan responsables y se involucren en su proceso de aprendizaje, que el requisito del diario es una metáfora para que se hagan conscientes que es su responsabilidad estudiar, hacer las tareas, traer el uniforme completo, los útiles, etc. Que no puso atención en la plática a los padres donde se informó sobre la importancia de permitir que sus hijos aprendan de sus errores y que no había excepciones con el asunto del diario y la entrada.
2. En vez de que su hijo lo acompañara a recoger el diario y resolver su problema, lo hizo el papá y se quedó con toda la carga emocional del olvido y se perdió la oportunidad del aprendizaje para su hijo. El mensaje fue: “tú no te preocupes, yo lo resuelvo, tú disfruta con tu mamá, yo me encargo de arreglar tus equivocaciones”.
3. Probablemente, la madre va cargar más tarde con la frustración y culpa del olvido del hijo por medio de los reclamos del marido, pero no así el único y verdadero responsable, el hijo.
4. Por último, que también fui ese padre que reaccionaba así, esa persona que no se hacía responsable de sus emociones, que resolvía todo y creía que estaba bien hacerlo.
Cada semana veo en el chat del grupo de mi hija a mamás preguntando la tarea o los pendientes de su hijo(a) y me reservo las ganas de decirles a que no les hacen un favor al resolverles o ayudarles con esos percances naturales de la escuela. Un día le pregunté a mi hija qué hacía cuando se le olvidaba una tarea, me dijo: “tengo varias opciones, si estoy a tiempo le escribo a una de mis amigas para que me diga cuál fue, o bien, llegando al colegio la hago o finalmente, acepto la mala nota por no entregarla”. No puedo describir la emoción y gusto que me dio escucharla, porque la mayoría de los padres dudamos en alguna ocasión de lo que hacemos, me acordé de las muchas ocasiones que nos hemos devuelto a la casa a recoger algo que se le olvidó al alguno de mis hijos, de la cara que ponen cuando deben bajar del auto, abrir y cerrar todas las puertas de la casa, buscar lo que se les olvidó y aguantar los reclamos de su hermano(a) por el retraso de todos, mientras los demás esperamos en el coche. Sí, es más fácil resolver uno como padre las equivocaciones y olvidos de los hijos, pero a la larga, es mayor el daño que les ocasionamos, les mandamos el mensaje: tú no puedes, todavía eres un niño, me necesitas y sin mí estás perdido ante la vida. Como padres debemos enseñarles a resolver sus problemas y pelear sus propias batallas, dejarles claro que estaremos siempre a su lado para acompañar, guiar y ayudar, pero que son sus batallas. Un niño/joven aprenderá más de esa manera y sabrá determinar cuándo es el momento de recurrir a sus padres. Aprende a manejar la frustración y también a disfrutar el gusto y orgullo de resolver por sí mismo sus problemas y a tener una autoestima sana.
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