A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
Cuando ya apagaste la tele, contaste ovejas, dejaste el celu, te imaginaste historias, intentaste distraerte y demás, pero todavía no logras dormirte por sobrepensar