Ojo a la treta. El artículo 39.1 de la LOREG establece que el censo para una elección es el cerrado el día primero del segundo mes anterior a la convocatoria. Esto es, que el censo para el 29-N es el cerrado a 1 de agosto, antes de que el Supremo paralizara la 'ley de nietos'.
Queridos Turolenses, no me seáis fatos.
La mayoría de los zaragocistas queremos que, excepto hoy, os vaya muy bien.
Si empezáis a hacer el gañán como los primos del norte, pues os pasará como a ellos. Lo que era un sano cariño por aragoneses tornará en desprecio por gilipollas.
Esto es Madrigueas (Albacete) ha muerto una persona y el pueblo está completamente INUNDADO.
NO lo verás en ninguna TV porque ahí NO gobierna Mazón ni Ayuso ni tampoco Almeida
Uno de los grandes problemas de nuestra sociedad es haber convertido el victimismo en una forma de poder. Mujeres, homosexuales, inmigrantes, palestinos, marroquíes, lo que sea: alrededor de todos ellos ha crecido una clase política, activista, mediática y hasta empresarial que vive de presentarlos permanentemente como víctimas. Y ahí aparece un incentivo perverso: quien vive de ser justiciero de una víctima necesita que siga siendo eso, una víctima.
Oriente Próximo es quizá el ejemplo más extremo. Durante décadas se levantó una enorme industria política, diplomática y negociadora alrededor del conflicto palestino-israelí. Cuando con Bill Clinton pareció posible que aquello pudiera terminar, quedó también al descubierto cuánta gente había construido su poder, su influencia y hasta su profesión alrededor de un conflicto que supuestamente quería resolver. Todo se canceló. Los negociadores en Palestina siguieron viviendo de negociar, e Israel tuvo pocos incentivos para ceder.
Ese es el flaco favor que se hace también a mujeres, gays o inmigrantes cuando se les invita a aceptar la condición permanente de víctimas. Hay que combatir la discriminación cuando existe. Pero convertirla en identidad permanente es otra cosa. Es paternalismo, crea dependencia y, sobre todo, garantiza la supervivencia de quienes han hecho del victimismo ajeno su modo de vida. En España hay medios y periodistas dedicados ya para siempre a ello, viviendo por cierto muy bien, mejor que sus eternos defendidos.
"¡Fuera fascistas de nuestros barrios!".
Una turba agrede al señor que osó mostrar una cartel de "Decreto de Ceuta para cuándo" en la acampada de Zaragoza.
Fuera ellos, matones que odian y atacan a quienes no acatan el pensamiento único de la izquierda.
Manifestante: "No vamos a parar hasta llevar a Ayuso a Soto del Real".
Periodista: “Y qué le decimos a Pedro Sánchez de las 184.000 viviendas que prometió y no ha construido”.
Manifestante: “Nada, no lo sabía. No estoy tan enterado de la política”.
Este es el nivel, no cabe un tonto más en España.
Increíble de ver a los “expertos” en solventar la emergencia de vivienda que vive España! En cada televisión! @telediario_tve@A3Noticias@tele5_noticias@noticias_cuatro La realidad es que tenemos a políticos que intentan crear decretos y soluciones cuando no tienen la preparación ni el conocimiento para idear una solución real al problema que vivimos.
España no tiene un problema de falta de decretos. Tiene un problema de falta de viviendas.
Y mientras el Gobierno siga confundiendo anunciar medidas con resolver problemas, seguiremos pagando las consecuencias de su inacción.
Subvencionar la demanda sin aumentar la oferta presiona los precios. Regular cada vez más un mercado sin construir vivienda nueva no elimina la escasez: la administra. Castigar fiscalmente una modalidad de alquiler puede cambiar incentivos, pero tampoco pone un solo ladrillo.
El Gobierno puede aprobar todas las medidas que quiera y venderlas como grandes soluciones. Puede encadenar decretos, anuncios y campañas de propaganda. Pero hay una pregunta que desmonta cualquier discurso:
¿Cuántas viviendas nuevas crea todo esto?
Porque la vivienda no se abarata repartiendo la escasez. Se abarata acabando con ella.
España necesita construir. Mucho.
Más suelo disponible. Licencias en meses, no en años. Más densidad donde sea posible. Seguridad jurídica. Muchísima más vivienda pública y también privada.
Pero el Gobierno no está haciendo lo necesario. Prefiere intervenir sobre las pocas viviendas que existen antes que crear las condiciones para que haya muchas más. Prefiere presentar parches como soluciones y cargar sobre propietarios, promotores y ciudadanos el coste de su fracaso.
Lo demás puede servir para redistribuir, proteger a determinados colectivos o cambiar incentivos. Pero no confundamos eso con solucionar el problema de fondo.
No se arregla una falta de vivienda repartiendo mejor las pocas casas que existen. Se arregla haciendo que existan muchas más.
Menos propaganda. Menos parches. Menos obsesión por intervenir sobre el mismo piso.
Más oferta. Más construcción. Más casas.
Yo estaría más dispuesto a creerme a los acampados de Sol si cuando aparecen Almodóvar, Botto, Bardem y otros tantos rentistas de la izquierda por ahí les dijeran "alquílame tu puta propiedad por 500 euros, pedazo de especulador" en vez de hacerse fotos con ellos.
¿Os imagináis al presidente Pedro Sánchez afirmando que regular los alquileres, como ha hecho ahora con los dos decretos, no se puede hacer porque genera inseguridad jurídica?
Pues ahí lo tenéis. No tiene ningún problema para jugar con las necesidades más elementales de la gente que peor lo pasa.
@GonBernardos Bueno, a ver... han hecho cualquier cosa por mantenerse en el poder desde minuto 1, Bildu, indultos, amnistía, entregar Ceuta... Tampoco vayamos a sorprendernos ahora...
No os habían contado que el decreto Maricarmen afecta a toda España menos a Cataluña. Querían joderle la vida a todos los propietarios de España, menos a los catalanes.
Se merecen que los arrasen en las urnas.