Y ya saben amigas, mañana arranquen la semana con una conducta intachable y aspecto prolijo así cuando las descuarticen los medios de comunicación las consideran una buena víctima
Pensar que a Nahir Galarza le conocimos hasta el color de la tanga que usaba cuando mato a Fernando Pastorizo y a el hijo de mil puta del femicida de Agostina ni la cara le vemos. Pero la culpa es de la madre y de la actividad sexual que SUPUESTAMENTE tenía la criatura. Enfemos