Ahí es cuando nos damos cuenta de que estamos intentando hacer que crezca una planta dándole los mejores nutrientes, regándola sin parar, pero en una habitación con las persianas bajadas.
La idea de que “todo pasa por algo” es un bálsamo con veneno. A veces las cosas solo pasan, y duelen, sin ninguna lección cósmica detrás. Dejar de buscarle un propósito a la herida es el primer paso para empezar a curarla de verdad.
Hay ausencias que no entienden de calendarios.
Da igual cuántos años pasen: siguen doliendo igual.
A veces es una canción, un olor en la calle,
o incluso un silencio que de repente te golpea.
Echar de menos a alguien que se marchó
es como caminar con un vacío que nunca se llena.
Es querer contarle algo y recordar que ya no responde.
Es tener mil cosas guardadas en la garganta
y no encontrar el oído que siempre escuchaba sin juzgar.
Pero también es otra cosa:
es descubrir que vive en ti de formas que no sabías.
En la manera en que sonríes,
en los gestos que repites sin darte cuenta,
en la fuerza que sacas cuando piensas en cómo lo haría.
La muerte se lleva cuerpos, pero nunca recuerdos.
Y el amor, por mucho que lo intenten,
no lo puede borrar nadie.
Así que, aunque duela,
cada vez que lo recuerdas no lo pierdes.
Lo estás abrazando,
con un abrazo invisible,
pero eterno.
Cuánto de irónico es que hoy es el día internacional del café, y justo ha sido el primer día en AÑOS que, por unos problemillas de salud, no he tomado ni una gota de cafeína 🥲
La rutina parece monótona y aburrida hasta que la vida la rompe y la añoras. La zona de confort no es enemiga. No todo es salir de ella. A veces es un regalo y un privilegio.
Un “te admiro” dice mucho más que un “te quiero”. Admirar es sentir orgullo genuino por la persona que te acompaña. Y esto implica sentir por ella pero, además, que te gusta su manera de estar en el mundo. Y qué pasada
Amor no es que te quieran mucho. Amor es que te cuiden bien sin importar el día, las circunstancias o el sentimiento del momento. Es que te elijan pase lo que pase aunque las ganas de hacerlo no siempre sean las mismas porque conservar lo que os une merece la pena. Esto es
la nostalgia dulce que siento al escuchar una canción que me remonta a una etapa de mi vida y evocar momentos significativos bajo el efecto de una emoción amena. La nostalgia, a diferencia de la melancolía, no nos estremece: nos invita a recordar desde la ternura.
La lealtad no consiste en cuidar del otro cuando todo va bien. Lealtad es demostrar que el vínculo importa en las buenas, en las malas y en todas. Es proteger lo que nos une aunque no siempre sea fácil. Esto sí