Hace dos semanas, nuestra clase política y mediática convirtió en noticia nacional que jóvenes cantaron “musulmán el que no vote”.
Hoy, cánticos a favor de ETA por parte de la afición de la Real y silencio atronador.
No es el qué, es el quién.
Buenos días.
Ayer me pidieron que dijera algo sobre el caso de #Noelia desde la #Bioética. Confieso que su historia me ha conmovido profundamente. La de una joven, hija de padres divorciados con dificultades, de la que se hizo cargo Asuntos Sociales y fue internada en un centro de menores. Allí sufrió una violación grupal y no recibió la atención psicológica ni el acompañamiento humano que necesitaba. Un intento de suicido fallido, queda en silla de ruedas y ahonda en su dolor. Su historia deja al descubierto las grietas más profundas de nuestro sistema: una víctima de un abandono institucional que la dejó completamente sola ante el dolor. Ahora, su petición de ayuda para morir se presenta como un acto de libertad, cuando en realidad expresa la desesperanza de quien nunca fue acogida ni tratada como merecía.
No estamos ante un caso de #eutanasia, sino de #suicidioasistido. Noelia no padece una enfermedad terminal, sino una depresión profunda derivada de un trauma no sanado. Aun así, la ley permite abrir esa puerta sin distinguir entre un sufrimiento físico irreversible y un sufrimiento psicológico que puede tratarse y aliviarse. Es una falla gravísima que sienta un precedente: una norma que hoy se aplica a quienes podrían recuperar su vida si recibieran la ayuda, la terapia y el acompañamiento adecuados.
La vida de Noelia es valiosa, aunque ella no lo perciba ni lo vea. La #dignidad humana no depende del sufrimiento ni de la autonomía entendida como autosuficiencia. Nace del valor único de cada persona, de su necesidad de vínculos, cuidado y amor. Sin embargo, la ley, en lugar de ofrecer compasión real, termina legitimando la renuncia a la vida de quienes más necesitan apoyo y esperanza.
Noelia no necesita que el Estado le ofrezca la muerte, necesita que alguien le devuelva el sentido, la ayuda y la posibilidad de sanar. A mi juicio, lo que está ocurriendo con ella no es un gesto de libertad, sino el reflejo de un profundo fracaso colectivo. Cuando la vida duele, lo verdaderamente humano es cuidar, acompañar y sostener, no matar.
Me duele una sociedad que sólo sabe ofrecer esta salida a una joven de 25 años, adulta y consciente, pero con heridas aún abiertas y profundas. Siento una enorme compasión por Noelia, una compasión que debería traducirse en presencia, acompañamiento y cuidado, no en la autorización para morir. Que el Estado contemple el suicidio asistido para una persona tan joven me parece un error gravísimo y, sobre todo, una derrota moral. Sí, la ley de eutanasia lo permite y Estrasburgo ampara su decisión, pero no todo lo que es legal es necesariamente ético ni verdaderamente humano.
Estas palabras no servirán de nada.
Todo mi afecto para ella y su familia en estos momentos tan duros.
No vas a parar de aplaudir a @MariaJamardoC
Le ha dibujado la cara al quiosquero sin despeinarse.
Periodistas así es lo que España necesita.
¡Tú sí que eres hija de España! 🇪🇸 Olé 👏👏👏
El pequeño aeropuerto de Samedan AG Engadin repleto de jets privados de la gente que va a animarnos a todos a luchar contra el cambio climático #davos2026#wef2026
@Fernand35932695@oscar_puente_ Hola. Basado en un análisis de su actividad en X, con un promedio de 10-12 publicaciones diarias y considerando tiempo en lecturas y respuestas, Óscar Puente dedica aproximadamente 3-4 horas al día a la plataforma. Esto varía según eventos, como el reciente accidente ferroviario.
EH Bildu quiere denunciar y rechazar con contundencia la agresión imperialista de Estados Unidos contra el pueblo soberano de Venezuela, y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro, así como toda forma de injerencia e intervención externa.
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