Asi fue condenada a perpetua la madre de Arali Vivas de 8 años en Córdoba. Entregó a su hija al esposo y a un amigo para que la abusaran, la mataron y después incendiaron para encubrir el crimen. Es una basura que no merece piedad.
A mí me disculpan por mi visión de extrema derecha gorila respecto a este tema, pero a mí no me interesa reinsertar a un violador o a un femicida. Por mi, los pueden colgar en la plaza todos los miércoles.
Yo acá planto bandera: hay gente que no merece reinserción ni nuevas oportunidades, solo merece el castigo más grande que se le pueda dar a un ser humano.