Si Pedro Sánchez regaló el Sáhara a Marruecos sin pasar por el Parlamento, sin pedir permiso o consejo a nadie, traicionando a los saharauis y 40 años de política exterior española, que a nadie le quepa duda que también ha regalado Ceuta y Melilla aunque aún no lo sepamos (aún).
Ya es mala suerte que el Gobierno de España nunca tiene la responsabilidad de lo que pasa en España. Siempre es de otro. Hasta su propia corrupción no es su culpa.
Hay quienes viven por su lucha política y personal toda su vida. No les importa instrumentalizar a nadie por ello, ni siquiera a un niño. Todo se justifica desde la sinrazón de su convencimiento moral, incluso adoptando las posturas racistas de quienes pretende señalar.
No hay que olvidarse de los de siempre. Los que heredamos la pasión por el murciélago. Los socios de toda la vida. Los que respiran y viven el Alba. Los que estuvimos y estaremos en 1º-2º-2ºB o donde juegues.En las buenas y en las malas, siempre @AlbaceteBPSAD
¡Respeto al socio!
😡 Las Peñas del @AlbaceteBPSAD alzan la voz por los horarios: tres partidos en lunes y uno en viernes en las cinco primeras jornadas
💬 "Una falta de respeto intolerable"
💬 "Una vez más, se demuestra que los intereses televisivos pesan más que la afición"
¿Por qué no tramitan independientemente las ayudas de la dana? ¿Buscan instrumentalizar a las víctimas para que se aprueben, a la vez, otras medidas que nada tienen que ver con ello?
“Pero es que pagan 40M€ y la mitad va para el fútbol modesto…”.
Espero que la RFEF y el gobierno estén, como mínimo, avergonzados y preocupados por esta infamia. Pero lo dudo mucho.
Lo de hoy tiene que ser un antes y un después.
Mientras El Salvador, a miles de km, nos envía 300 rescatistas, nuestro putísimo gobierno solo es capaz de llamar a 500 militares.
Es para volverse jodidamente loco. ¿Cómo estarían las redes si los incomunicados pudieran hablar?
Vicente Vallés ha dedicado 16 minutos a retratar cómo de jodidos están el PSOE por el informe de la UCO y aún así le han faltado muchos detalles por contar
Preparando el enésimo plan de manipulación estadística para que las cifras digan "que hay menos crimen que hace 20 años".
Un modelo policial destinado a proteger estructuras de poder y discursos políticos, y no ciudadanos.