Los trabajadores mexicanos no necesitan “ganar” más dinero.
Necesitan que su dinero valga más!
No necesitan salir más temprano, necesitan no pierde la mitad de su día en traslados.
No necesitan “micro farmacias” en su colonia, necesitan que su clínica del seguro social tenga los medicamentos.
No necesitan que se “reduzcan” los homicidios, necesitan dejar de ser una estadística más.
Un mexicano beneficiario de un programa social de la 4T, es un pobre domesticado.
Una granja de votos para un gobierno fascista.
Son aldeanos por su visión tan limitada del mundo y realidad.
Vamos a suponer que lo de Claudia no fue un montaje 😉…
Habla de la ineficiencia del Estado para garantizar la integridad incluso de la persona con más poder.
Claudia no es víctima: es culpable. Y no: no es culpable por ser mujer ni por cómo viste, sino por inepta, por no poner orden en el país, por su soberbia de no cuidarse y no tener una seguridad apropiada, porque lo que le pase a ella, afecta a todo el país.
Imagínense: si un don nadie puede llegar a toquetear a la presidenta, ¿qué les espera al resto de las mujeres? Ese es el mensaje que se da a la sociedad, y es TERRIBLE por dónde se vea.
El clasismo del presidente al burlarse que según él, Xóchitl llegó en triciclo gritando “tamaleees, tamaleees”, como si fuera algo indigno.
Es hermoso ver cómo el surgimiento de la figura de Xóchitl saca lo peor de los morenistas y pone al desnudo su falso discurso de amor a los pobres.