Ojalá que siga bajando la taza de natalidad mientras vivamos en una sociedad que no valora la maternidad, no protege a la infancia y no garantiza una vida digna para quienes ya existen.
"Yo no me meto en la política"
Pero la política sí se mete en tu salario, en tu trabajo, en tu salud, en tu educación y hasta en las calles por donde caminas.
Todo es política, hasta la indiferencia.
Vivimos en un mundo donde se juzgan a las prostitutas, pero no a sus clientes; a las madres solteras, pero no a los padres ausentes; a las víctimas de violación, pero no a los violadores; a los que denuncian, pero no a los que encubren.
En fin, hipocresía pura y dura.