Hoy en día, tienes que estar preparado para que cualquier persona pueda volver a convertirse en un extraño, sin importar lo fuerte que haya sido el vínculo.
Con los ovarios suficientes para afrontar todas las consecuencias de mis decisiones, por no haberme ido a tiempo, por haber elegido mal, y sobre todo por haber sido tan terca.
Lula no venció a Bolsonaro, él era solo un títere, le ganó a Trump, a Meta, a los algoritmos, a la tremenda ola de derecha que pretende apoderarse de Latinoamérica, a la iglesia evangélica, a las élites.
La victoria de hoy pasa a la historia. Lula un grande.
la ternura nos devuelve lo que la vida adulta nos quita. Por eso adoro que una persona manifieste gestos que motoricen la ternura, porque me hace pensar que aún cultiva modos de ser y sentir que muchos olvidan o desestiman.