Este año me regalaron una agenda rosita, muy bonita, de esas que todas amaríamos. Me propuse llenarla de frases profundas para guardarla y leerla siempre que pueda.
Quiero agradecer públicamente al atún, por acompañarme cuando soy fit, cuando soy pobre, cuando tengo pereza o se me olvidó descongelar algo o en todas las anteriores juntas.