Queremos pensar que alguien piensa en nosotros, cuando es tan tarde que debemos irnos a dormir. Es simple. Deseamos un cuerpo y todo lo suyo. Deseamos que nos deseen y todo lo nuestro. Ya estamos cansados de hacer y decir, esto o aquello.
Tratar de aparentar o no ser nosotros mismos. Soñamos con destaparnos el alma, dejarnos la piel, abandonarnos en las manos de alguien. Ser salvajes. Amar hasta las trancas. Bajar hasta lo profundo y resurgir: más fuertes, más vivos. Es simple.