Qué importante es dar ese beso de más, ese abrazo porque así te sale, o repetir lo mucho que quieres a alguien para que no se olvide. Porque al final, lo que queda es lo que hacemos, lo que decimos, lo que queremos, y no lo que dejamos de hacer por el mero hecho, de dar por hecho
Gratitud eterna se merecen esos amigos que respetan tu cansancio, tu rutina, tus gustos, tus opiniones y espacio. Los que te alivianan la vida, y no esos que están para reclamarte y ser piedras en tu camino.
nunca se callen, todo lo que nos callamos lo acumulamos en el cuerpo, se transforma en insomnio, nudos en la garganta, en nostalgia, error, duda, tristeza; lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata.