Has perdido todo. Llevas una semana doblando el lomo, sacando fango infecto de tu propiedad y ayudando a tu gente. Y como recompensa tienes que tragar con que te llamen de nazi, vendebulos o marginado. Esta gente debe de estar hasta los cojones de todo.
Una mujer se enamora por la manera en que la tratan, y se desenamora por la misma
razón. Así que, un hombre no pierde frente a otro
hombre, sino frente a sí mismo.