"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi madre bajaba las escaleras para prepararle a mi padre el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió al coche. A toda velocidad, sin respetar semáforos, fue hasta el hospital.
Sé de gente que hace sol en medio de cualquier lluvia, sin darse cuenta, sin valorarlo, sin presumir ni quererse mucho por eso. Y es que realmente no lo saben, no conocen su magia. Si conoces alguna, cuídala. Es una suerte tenerla cerca.