Cuando escucho a alguien describirme de una forma tan bonita y amorosa, me hace cuestionarme si realmente me conozco. Gracias por mirarme así, incluso cuando me cuesta a mí hacerlo.
imaginate odiarme y yo en mi cuarto rememorando los momentos en los que fuimos felices porque nunca te voy a dejar de querer y aprecio todo lo compartido