The old feeling, that at bottom it did not matter whether O’Brien was a friend or an enemy, had come back. O’Brien was a person who could be talked to. Perhaps one did not want to be loved so much as to be understood.
"Creo que las cosas existen a partir de que uno las nombra,
y al incluir el decir en los hábitos de existencia uno revitaliza lo ya nombrado
y a su vez se crea un mundo en el que se puede crear y creer..."
"Muchas veces me ha pasado eso: luchar insensatamente contra un obstáculo que me impide hacer algo que juzgo necesario o conveniente, aceptar con rabia la derrota y finalmente, un tiempo después, comprobar que el destino tenía razón."