Que todos los países mediocres estén festejando que Argentina haya perdido, habla de la grandeza que tenemos.
Van a seguir viviendo de festejos ajenos.
“El 95% de los que se ríen de Argentina quieren escuchar el himno de su país en una final, por eso alientan por otro. Es tan poco el orgullo que tienen por su país que alientan por otro para sentirse ganadores. Yo soy argentino, eso es orgullo”
Grandes palabras de Davo
Hoy necesitamos de todas las brujas, de todas las cábalas, del Papa Francisco, de la Virgen de Luján y del Magiclick para que prendan el palo santo.
VAMOS ARGENTINA.