This is Cardinal Pizzaballa administering communion to the faithful in Palestine. Notice the method he uses. It’s called intinction, where the host is dipped into the ���wine” (blood of Christ) before given to the communicant. 🧵👇🏻
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Would you be willing to forget about ever receiving communion in the hand again, if it meant you could start receiving communion on the tongue through intinction?
La confesión no es magia.
Hoy más que nunca necesitamos comprender bien qué es el sacramento del perdón. No se trata sólo de sentir consuelo: se trata de conversión, de gracia, de verdad.
Vamos con un hilo esencial para todos los católicos:
1. Dios quiere perdonarte siempre.
Sí, siempre. Su misericordia es infinita. Pero el perdón no entra por la fuerza. Requiere que el corazón esté abierto. No se puede recibir el perdón si uno no quiere dejar el pecado.
2. Arrepentirse no es sólo "sentir culpa".
Es rechazar el pecado, reconocer la falta y desear vivir en gracia. El propósito de no volver a pecar no es opcional. Sin él, no hay verdadero arrepentimiento.
3. La gracia lo inicia todo, pero no sin ti.
San Agustín lo expresó así: “El que te creó sin ti, no te justificará sin ti.” La gracia toca, despierta, mueve… pero tú debes responder.
4. El confesor no puede absolver automáticamente.
El sacerdote actúa en nombre de Cristo y de la Iglesia. Si no hay señales de conversión, tiene el deber de aplazar la absolución. Es un acto de caridad, no de dureza.
5. La confesión no es sólo entre "Dios y yo".
Es un sacramento eclesial. El pecado rompe también con la Iglesia, y la reconciliación es también con ella. Por eso se necesita el juicio del confesor.
6. No podemos usar la "conciencia" para justificar el pecado.
La Iglesia no juzga lo oculto, pero sí lo público. Y si alguien vive públicamente en pecado, no puede recibir los sacramentos sin cambiar su vida.
7. La misericordia no anula la verdad.
Amar de verdad es ayudar al otro a salir del pecado, no decirle que no pasa nada. La misericordia sin verdad no sana, sólo adormece.
8. Los pastores no debemos confundir.
Acompañar no es relativizar. La verdad y la caridad van juntas. Como Jesús con la adúltera: "Tampoco yo te condeno. Ve y no peques más."
9. La Iglesia no cierra la puerta a nadie.
Pero tampoco puede decir que el pecado no importa. El corazón arrepentido siempre encontrará brazos abiertos… pero no puertas falsas.
10. Confesarse bien es volver a vivir.
No tengas miedo. Arrepiéntete de verdad. Decide empezar de nuevo. La gracia hará el resto.
Y no olvides: ¡la misericordia es un fuego que transforma, no una excusa para no cambiar!
Quiera Dios que los señores cardenales elijan, en el cónclave, a un papa que no sólo ponga orden interno, sino que sea profundamente detestado por el mundo a causa de su fidelidad a la doctrina católica; ésta será, a mi modo de ver, una señal inequívoca de su cercanía a la voluntad divina. De hecho, Cristo quiere que toda la Iglesia, y no sólo su Vicario, sea "signo de contradicción" y, por ende, odiada y perseguida por el mundo, que es donde, por cierto, Satanás tiene su imperio.
No necesitamos un papa que reciba la ovación del mundo, o sea, ni el aplauso de las izquierdas, ni de las derechas, ni de los masones, ni de las otras religiones, ni de los lobbies woke, ni de los medios de comunicación de masas, ni de los poderosos, ni de los oligarcas, ni de los ateos, ni de los ecologistas, ni de los indigenistas, ni de los pervertidos, ni de los pervertidores, ni de los anticlericales, ni de los promotores de la leyenda negra.
En efecto, estamos aquí, en este mundo, no para que él nos marque el ritmo de nuestra vida eclesial, sino, más bien, para molestarlo, como la Luz "molesta" a los que moran siempre en las tinieblas del error doctrinal y moral.
La Verdad se encarnó para incendiar el mundo con su "fuego purificador", no para justificarlo en sus abyectas iniquidades. Si esto no puede conseguirse con la "caritas suavitatis", deberá hacerse con la "caritas severitatis", porque a los demonios y a sus secuaces terrenales se los debe condenar e increpar con dureza cuando éstos, pertinaz y públicamente, ofenden a Dios, su ley y su obra.
En fin, esperemos que los cardenales electores no olviden que el Señor no nos mandó ser "miel de la tierra", sino sal.
Notas para los cardenales
La caridad nunca puede contradecir los mandamientos de Dios
"El pontificado de Francisco ha sido aclamado por muchos como el pontificado de la misericordia. Pero si miramos con atención hemos visto surgir y consolidarse una posición que puede considerarse una auténtica y propia «herejía de la caridad», es decir, una corrupción tanto de la caridad como de la misericordia misma. Lo que ha sido insinuado en algunos documentos del Pontífice, como por ejemplo en la exhortación Amoris Lætitia , ha sido apoyado abiertamente por quien el Papa eligió para presidir el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Su Eminencia el cardenal Víctor Manuel Fernández, y caracteriza ahora la línea predominante del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia y de la Pontificia Academia para la Vida, presidida por S.E. Mons. Vicente Paglia.
No hay duda de que el Apocalipsis enseña el primado de la caridad (cf. Mt 22,34-40; Mc 12,28-34), principio unificador de toda la moral cristiana. Pero esta primacía debe ser entendida correctamente. Recordemos primero la diferencia entre caridad y misericordia, que a menudo se confunden. La caridad es una virtud teologal que nos une a Dios, «amado principalmente y sobre todo [...] como causa de nuestra felicidad, mientras que el prójimo es amado como partícipe de su felicidad» (cf. Summa Theologiæ II-II, q. 26, a. 2).
La misericordia, en cambio, es aquella espléndida virtud moral que lleva a compadecerse de la miseria del prójimo y que, por tanto, como virtud moral, debe ser regulada por la virtud de la prudencia y subordinada a la obediencia a Dios, reina de las virtudes morales (cf. Summa Theologiæ II-II, q. 104, a. 3).
De ello se desprende que la misericordia nunca puede llevar a la desobediencia a los mandamientos divinos, ni la caridad, que es principalmente unión con Dios, puede exigir actos que entren en conflicto con los mandamientos, afirmación que implicaría una clara contradicción con el Apocalipsis: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos [...]. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama» (Jn 14,15.21).
Este supuesto conflicto entre la caridad (y la misericordia) y la ley divina ha sido teorizado, en cambio, por el último prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe., precisamente por una errónea reducción de la caridad al amor fraterno y por una grave incomprensión de la misericordia. La afirmación de que la caridad puede justificar actos contrarios a los mandamientos de Dios, como la contracepción, es un monstruoso malentendido que socava la enseñanza moral católica. La caridad es, de hecho, la forma sobrenatural de toda virtud, que conduce todo buen acto humano al trono de Dios ; Por tanto, presupone la bondad del acto que eleva, pero no transforma un acto desordenado en uno ordenado.
Que durante este pontificado muchos eminentes prelados, nombrados por Francisco para ocupar puestos claves en la dirección de la Iglesia, hayan llegado al punto de afirmar que la caridad puede justificar la contracepción, o el recurso a la FIV, o incluso las uniones de hecho , es un signo inequívoco del abismo de oscuridad en el que han caído ahora muchos pastores de la Iglesia.
El nuevo pontífice tendrá la tarea de tomar las riendas de la enseñanza moral de la Iglesia , maravillosamente enriquecida durante el pontificado de Juan Pablo II, arrojando luz sobre estos intentos de subversión y recuperando el sentido de los mandamientos divinos como fundamento de una vida moralmente buena, que crece en la virtud y florece en la caridad.
Frente a un planteamiento moral cuya orientación básica ha encallado (¿jesuíticamente?) en la búsqueda de aquello que disminuye o elimina la responsabilidad moral de quienes cometen actos objetivamente desordenados, será necesario reaccionar con la propuesta de una vida completamente buena, hecha posible por la gracia divina y la buena voluntad del hombre" (Luisella Scrosati)
🚨🚨🚨Mujer tú te sientes ofendida y excluida de que los sacerdotes sean hombres, la mayoría de los santos sean hombres o incluso de que Jesucristo hijo único de Dios haya sido hombre y no mujer?
Yo sé que no, pero el FEMINISMO planea un nuevo ataque a la LIBERTAD RELIGIOSA, pues lo anterior podría constituir VIOLENCIA SIMBÓLICA hacia la mujer.
Hay una iniciativa de ley para reformar la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia e introducir la figura de VIOLENCIA SIMBÓLICA ejercida entre otras por las CREENCIAS RELIGIOSAS.
Esto podría conllevar a limitar la libertad religiosa, censurar cualquier discurso religioso que se considere como “violencia simbólica” hacia la mujer , e incluso más adelante con base en esta nueva figura jurídica poder tipificar nuevos delitos a la libertad expresión y/o religiosa.
Qué opinas ?
Debido a la polémica por mi reacción a la exposición sacrílega de @Fabianchairez13 he decidido eliminar el tuit y su explicación. No dejo de pedir a Dios por la conversión del pintor y, sobre todo, para que los cristianos católicos no seamos indiferentes ante las blasfemias contra Jesucristo y la Iglesia, sino que tengamos la casta de decir, como Jesús: “Si he hablado mal, da testimonio de lo que he hablado mal; pero si hablé bien, ¿por qué me pegas?”. (Jn 18,23).
A Chairez y a quienes están detrás de él les reitero que de Dios nadie se burla de esa manera sin que haya consecuencias espirituales. Lo que llamamos la "cólera de Dios" se manifiesta cuando llegamos a ver y padecer las consecuencias de nuestros pecados. Así que mientras tengan vida, los enemigos del Señor pueden arrepentirse, pedir perdón y volverse sus amigos.
Los católicos seremos más respetados cuando hagamos sentir nuestra voz ante la autoridad y ante la CNDH. ¿Qué debemos hacer por ahora? Además de denunciar el agravio, lo que corresponde a la @ArquidiocesisMx y a sus asociaciones de fieles, habrá que hacer oraciones de reparación por el sacrilegio cometido, sin odio, sin rencor y pidiendo a Dios que convierta a quienes odian a la Iglesia. Que el bendito nombre del Señor sea santificado.
El teniente Roberto Néstor Estévez combatió heroicamente hasta el final en la guerra de las Malvinas, con un balazo en una pierna y un brazo destrozado por un proyectil.
Murió en la batalla de Darwin-Pradera del Ganso.
Antes de partir, dejó a su padre una carta que es un legado de honor, coraje, y entereza. Palabras emocionadas que definen la breve e intensa vida de un héroe ⬇️
@SacerdosMariae Que Dios le conceda la salud necesaria para continuar su labor apostólica y la fuerza para que aun en la enfermedad continué fiel a su vocación.
Mis oraciones por usted y todos los sacerdotes.
¿Por qué no tiene sentido que el Gobierno tenga empresas?
Aquí una explicación para "dummies" sobre el porqué los gobiernos quiebran las empresas (por más rentables que sean).
Les presento a Doña Pelos que tiene un local de tamales en la Ciudad de México.
(Abro hilo).