LOS CHAPITOS FINANCIARON LA CAMPAÑA DE ROCHA MOYA
Esta joya de video la publiqué en 2024.
“Los Chapitos” y “los Güeritos” son los que financiaron la campaña de Rocha Moya para tener influencia sobre el gobierno. Me mandaron a un operativo de la Marina de la 15 al sur con un capitán”.
Miembro del grupo de “Los Chapitos”.
En ese mismo testimonio asegura: “Me mandaron a un operativo de la @SEMAR_mx del 15 al sur con un capitán”.
Ya que @Claudiashein anda buscando investigaciones y videos, aquí le dejo este material para su mañanera. Aunque, tratándose de sus narcopolíticos, seguramente lo ignorará por órdenes del narco de Palenque.
Tres meses después de que Joaquín Guzmán López secuestrara a “El Mayo” y ambos fueran detenidos por agentes del FBI en un aeropuerto de Estados Unidos, y no como afirma Sheinbaum, que fue desde México.
El video también confirma la investigación de @LuisKuryaki, donde afirma que el yerno de Rocha Moya entregó dinero de “Los Chapitos” a la campaña de Sheinbaum.
Según las fuentes, Cano Félix actuó como enlace financiero directo entre la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos” y la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum.
La investigación sugiere que Cano Félix aportó una parte significativa de los recursos privados de la campaña de Sheinbaum que fueron reportados oficialmente ante el Instituto Nacional Electoral.
Sabías que existió un quinto integrante de los Beatles?
El concierto en la azotea de The Beatles, ocurrido el 30 de enero de 1969, fue la última actuación pública en vivo de la banda más influyente de la historia del pop.
Realizado de manera improvisada sobre el tejado de los estudios de su corporación, Apple Corps, en el número 3 de Savile Row, Londres, el evento marcó el clímax y el final del turbulento proyecto documental Get Back (que más tarde se convertiría en la película y álbum Let It Be).
El termómetro rozaba los 7 °C y soplaba un viento helado. Debido al frío, los dedos de los músicos estaban rígidos.
Para abrigarse, John Lennon usó un abrigo de piel que le prestó su esposa, Yoko Ono, mientras que Ringo Starr vistió un impermeable rojo brillante propiedad de su esposa, Maureen Starkey.
El tecladista de soul estadounidense Billy Preston los acompañó en el piano eléctrico, tocando desde una esquina de la azotea. Su presencia no solo enriqueció el sonido, sino que su actitud profesional ayudó a calmar las tensiones internas que acumulaban los cuatro de Liverpool, a partir de ese momento fue conocido como el quinto Beatle.
El ingeniero de audio de las sesiones, Alan Parsons, tuvo que ir de urgencia a una tienda por departamentos a comprar medias de nailon para envolver los micrófonos de los instrumentos y las voces.
Este ingenioso truco sirvió como filtro casero para evitar que el fuerte viento distorsionara el sonido de la grabación.
El concierto duró aproximadamente 42 minutos. El volumen de los potentes amplificadores Vox llamó la atención de transeúntes, detuvo el tráfico de Savile Row y provocó que los comerciantes locales llamaran a la policía por disturbios a la propiedad y alteración del orden público.
Varios oficiales de la comisaría cercana llegaron al edificio. Aunque en un inicio los ejecutivos de Apple intentaron retrasar su entrada, la policía logró subir a la azotea durante la interpretación de la canción "Get Back".
Mal Evans, el mánager de la gira del grupo, apagó manualmente el amplificador de George Harrison tras recibir las advertencias de arresto, aunque George lo encendió de nuevo de inmediato para terminar la canción.
La imagen que lo cambió todo.
El instante preciso en que el protocolo de los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952 se desmoronó por completo ante los ojos del mundo, dejando una de las postales más transgresoras y humanas de la historia del deporte.
—El cronómetro oficial marcaba un hito histórico. El nadador francés Jean Boiteux acababa de tocar la pared en la final de los 400 metros libre, destrozando el récord olímpico y dándole a su país la primera medalla de oro en natación de toda su trayectoria.
Pero mientras el público rugía en las gradas y los demás competidores aún peleaban las posiciones en el agua, la seguridad del evento colapsó. Un hombre elegantemente vestido de pies a cabeza esquivó los controles oficiales y saltó directamente a la piscina.
Sin quitarse los zapatos, con el traje puesto y manteniendo su boina firmemente en la cabeza, se hundió en el agua para colgarse del cuello del nuevo campeón.
Era Gaston Boiteux, su padre.
—A simple vista, la prensa de la época registró el momento como el impulso irracional de un padre desbordado por el orgullo deportivo. La realidad detrás de ese chapuzón, sin embargo, era un drama familiar mucho más complejo.
Padre e hijo llevaban meses distanciados por un conflicto que parecía no tener retorno: Gaston desaprobaba bajo cualquier término la relación amorosa de Jean. Tras incontables discusiones que fracturaron la paz del hogar, ambos sellaron un pacto definitivo antes de viajar a Finlandia.
—Una apuesta directa contra el destino: si Jean lograba el oro olímpico, el padre otorgaría el consentimiento definitivo para que su hijo se casara con la mujer que amaba.
El precio del amor de su vida eran 400 metros de máxima exigencia contra los mejores nadadores del planeta.
Cuando Jean tocó el borde y miró el tablero, no solo vio la gloria eterna; vio su futuro. El abrazo húmedo, pesado y desesperado de su padre en el agua no fue una simple felicitación por una hazaña atlética.
Fue una capitulación en toda regla, el perdón implícito que tanto esperaba y el boleto directo hacia el altar.
—Jean Boiteux nadó por la gloria de un país, pero compitió para ganar su propia libertad.
Aquella tarde en Helsinki, el triunfo más grande no fue el metal que le colgaron en el cuello, sino el hombre que tuvo que tirarse al agua para devolverle a su familia.
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No ver porno + evitar el azúcar + beber agua + ir al gimnasio + salir menos + evitar los dramas + vestir bien + ganar dinero + oler bien + hablar menos
= Píldora mágica para la vida.
De todas las lenguas posibles, Alito Moreno eligió el idioma de la verdad.
No hay otra manera de referirse a un gobierno corrupto, abusivo, inepto y autoritario.
Ya basta de tibiezas.