Nunca fuerces a nadie a elegirte, si alguien cree que puede encontrar algo mejor en otro lugar, déjalo ir, no retengas a quien no quiere quedarse, la vida es demasiado corta para insistir en quien no está seguro.
Deja de esperar sentirte con ganas para hacer lo que sabes que tienes que hacer. Las ganas son un lujo ocasional, no un requisito para actuar con disciplina.
Ve a hacer ejercicio,
No se lo digas a nadie.
Lee un libro,
No se lo digas a nadie.
Sal a correr,
No se lo digas a nadie.
Come sano,
No se lo digas a nadie.
Crea contenidos de valor,
No se lo digas a nadie.
Hermano,
"El que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de angustias."
- Proverbios 21:23.