CURAS "INFLUENCERS", ENTRE EL HIELO Y EL FUEGO
Como todos, he visto estos días la noticia de la secularización del padre Damián.
Aquí en redes, por un lado he leído, con dolor, cómo muchos le insultan y atacan con un odio feroz; por otro, cómo otros se alegran y le felicitan por la decisión tomada.
Si algún día yo me secularizara —no es el caso— no querría ni una cosa ni la otra. No me insultes. tampoco me aplaudáis. Ambas cosas deforman la mirada de lo que es la secularización de un sacerdote. No voy a entrar a juzgar el caso de Damian, solo quiero hablar de una manera distinta y más profunda.
#HiloVa 🧵👇
Un nuevo caso de un sacerdote mediático que abandona el sacerdocio. Triste noticia. Más allá de las circunstancias personales de cada caso, que solo Dios conoce plenamente, este tipo de situaciones invitan a reflexionar sobre la necesidad de una formación específica para sacerdotes y religiosos que desarrollan una intensa actividad pública en medios y redes sociales.
La exposición constante, el reconocimiento, la presión de la audiencia y la construcción de una identidad pública pueden convertirse en desafíos importantes para la vida espiritual, el equilibrio personal y la fidelidad a la propia vocación. La evangelización digital es un gran bien para la Iglesia, pero también requiere acompañamiento, prudencia y una sólida vida interior.
Recemos por todos los sacerdotes, para que el Señor los sostenga en su camino.
https://t.co/LKkZcd1eOo
@JHSLuisM ¿Pero qué es lo que les molestaba
de él? ¿Las formas, el lenguaje, el medio? Por qué hay otros sacerdotes "influencers" que son ortodoxos y su manera de comunicar es tradicional. Más bien, lo que enoja es él no era un modelo tradicional. Es preferible su renuncia a l doble vida.
@jcarballocalero @CrusgZen@RenUlloa5 Alguien puede compartir una foto del ligar, no conozco y no soy de Managua. Se do de quedan las colinas pero el lugar.