Pues le voy a contestar, Pablo, ya que me da usted pie. ¿Sabe qué pasa? Que está usted reclamando un mundo que ya no existe. La Españita de Canal Plus: el chándal morado del Madrid para lavar el coche los domingos, el soniquete de Terminator y el acento inglés de Robinson antes del partido, el buen rollito socialliberal, el vecino que dudaba el día antes de las elecciones entre el PP y el PSOE y que decidía presidentes. Ese mundo ya no existe, Pablo.
Llevamos décadas moviendo el marco de lo que se puede decir a base de validar cosas que eran impensables. Validaron el escrache como "jarabe democrático", ¿se acuerda? yo me acuerdo, ¿y ahora qué pasa? que se lo hacen a ellos y lo llaman fascismo. Validaron rodear el Congreso, y ahora una cacerolada delante de Ferraz la muelen a palos, ¿verdad? Validaron que un ministro le conteste "saco de mierda" a un ciudadano sin cargo público desde su cuenta de Twitter, y ahora cuando la gente les grita a ellos hijos de puta se quejan de que peligra la democracia. Mis muertos, la ventana la movieron ellos, Pablo, y ahora no la pueden cerrar. No pida usted que la cierren. Y algunos lo avisamos. Yo ya estaba diciendo esto en 2017: cuidado con el pendulazo, cuidado con el pendulazo, subnormales, que luego vendrán los lloros. La física es exacta, un péndulo llega por el otro lado justo hasta la altura desde la que lo soltaste. Todo lo que lo han empujado hacia la izquierda es lo que va a volver hacia la derecha. Y por el centro, que es donde usted quiere que se pare, no se va a parar.
Tienes, Pablo, a la que señalaba víctimas de ETA antes de serlo gobernando, de facto, este país. Tienes a una cloaca contratando narcos para eliminar a jueces, Pablo. Tienes una ciudad autónoma literalmente invadida por un país vecino, y al gobierno señalando a sus habitantes, llamándolos fachas. Tienes una catástrofe natural, y al gobierno dejando que la gente se ahogue en el fango, sin enviar ayuda en tres días, para poder culpar al gobierno autonómico del desastre, y tratar de recuperar terreno electoral perdido. ¿Sigo?
Los jóvenes, Pablo, los que ahora son jóvenes, no como usted ni como yo, que tenemos la misma edad, nacieron con ZP. Eran niños cuando el 15M, les cerraron el instituto con el Covid y les prohibieron bajar al parque, y en clase, llevan diez años explicándoles que la degradación de su barrio es cosmopolitismo e integración, que el coche en el que van al pueblo a ver a la abuela es un crimen climático, que su padre es sospechoso de maltrato. Llevamos diez años de un infotainment cuyo único producto es humillar a la extinta clase trabajadora, a la que llaman "cuñados". Una década diciéndole al niño en el colegio que es un potencial violador, y que tiene que deconstruir su peligrosa identidad. Esos chavales no han visto nunca el mundo que vimos usted y yo. No tienen nada que echar de menos. No puedes pedirles que respeten unas formas que a ellos nadie les ha aplicado jamás.
Se llama descomplejización, lo trataban con mucho tino @aparachiqui y @JorgeSMiguel en Extremo Centro. —Que tu me llamas a mi fascista, y te gusta jugar a la guerra civil de mentirijillas, vale, nosotros también jugamos, y te sueltan "pesetas y cunetas" y "¿Que los nacionales fusilaron a tu abuelo? poco me parece".— Cito textualmente, tengo el libro subrayado por delante.
De lo que se trata, Pablo, es de que no le puedes pedir moderación ni mesura a muchacho de 20 años, porque moderado es el que tiene algo que perder, usted y yo lo somos porque tenemos nómina, casa, hipoteca y niños en el cole. Un chaval al que le han dicho a al cara que no va a poder comprarse una casa, que esta viendo al gobierno y sus voceros decirle que construir para él una VPO es de fachas, que paga cientos de euros por un cuartucho, que su barrio es un laboratorio de integración y que si se queja es por fascista, a ese, ¿le quitamos también el derecho a enfadarse?
Nosotros somos la generación que vio pasar todo esto y se quedó mirando La Sexta y leyendo El País: la que se calló lo del jarabe democrático por no parecer facha, la que miró para otro lado cuando le tiraban pis a Arrimadas en el Orgullo, cuando escracheaban a Villacís embarazada, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes haciendo la compra, la rodearon, la escupieron y la insultaron delante de su hijo, que veía la escena llorando. Lo que hay hoy lo hemos hecho nosotros, con nuestras miserias y nuestros miedos, y esos chavales que no tienen mesura son la generación que va a sacar este país del fango, en Paiporta y en todas partes, y lo va a hacer con una ventana que no abrieron ellos pero que van a usar.
Así que cuantas menos lecciones le demos usted y yo, Pablo, mejor.
Anoche unas 500 personas durmieron en la Puerta del Sol, en un centenar de tiendas de campaña, después de la manifestación por Maricarmen.
Ya lo llaman el nuevo 15M. Renovado. Ahora lava más blanco. Pero es más bien el 15Meme (gracias, @Proserpinasb, por tanto).
El Sindicato de Inquilinas lo convocó en X con un "¡Todo el mundo a Sol!" y pidió a quien no pudiera quedarse que llevara sacos de dormir, esterillas, comida y agua. Muy espontáneo.
Quince años después, la gran idea de la izquierda es volver a plantar la tienda de campaña en la misma plaza. Esto es reconfortante, porque si lo único que les queda es hacer un refrito del 15M, es que están bastante mal.
Encima, para su desgracia, han elegido acampar justo antes de la primera borrasca otoñal, que esta semana trae lluvia a Madrid. Un plan sin fisuras.
Este 15M de cartón piedra solo busca dos cosas.
La primera, hacerse un hueco en alguna lista. La vivienda ha sido un ascensor político bastante rápido en la izquierda patria: Ada Colau pasó de portavoz de la PAH a alcaldesa de Barcelona, y Alejandra Jacinto, abogada de la PAH de Madrid, acabó de candidata de Podemos a la Comunidad y de portavoz de vivienda de Sumar.
La segunda cosa que buscan es ensayar. Así van calentando motores. El 15M de verdad también empezó con el PSOE en la Moncloa. A los seis meses el PP ganaba las elecciones con mayoría absoluta, y en 2012 ya le habían montado dos huelgas generales y el Rodea el Congreso. De aquello salió Podemos. Hasta los medios de izquierda se preguntan estos días si Maricarmen es la "chispa" que necesita la izquierda para recuperar la calle.
No olvidemos que los grandes beneficiados del 15M fueron Pablo Iglesias e Irene Montero, que se han enriquecido hasta convertirse en todo lo que denunciaban, y que hoy siguen viviendo a cuerpo de rey de la política. Lo de anoche parece más un casting, un "Tú sí que vales", para ver quién es el próximo al que le toca chalecito en una urbanización pija de estas que tienen barreras para entrar.
No está claro si habrá cambio de gobierno, porque todo está más podrido de lo que parece, pero si lo hay, esto es un aviso de lo que viene. Uno de los miembros del sindicato lo explicaba esta primavera en una entrevista: su actividad principal consiste en "detectar problemas y convertirlos en conflictos". Y su portavoz Valeria Racu ya avisó en 2024 a los caseros de que, si seguían subiendo precios, dejarían de pagar y no habría "policía, juzgados ni matones" para echarlas a todas.
De momento se manifiestan, además de contra Ayuso y Almeida, que eso va de serie, contra el Gobierno que muchos de ellos habrán votado. La consigna de la acampada es "O cae el rentismo o cae el Gobierno", y su otra portavoz, Alicia del Río, avisó ayer de que si el decreto no sale el martes, "este Gobierno que se dice progresista no tiene ningún sentido". Sumar, que tiene cinco ministros, amenaza con no ir al Consejo de Ministros de su propio Gobierno. Y Del Río acusó a Sánchez de aprovechar el dolor de Maricarmen en su "campaña partidista contra el PP". En eso, fíjate, estamos de acuerdo. Pero han olido sangre y se dedican además a lo de siempre: tratar de imponer su neocomunismo, que, aunque neo, ya luce trasnochado.
Traen de serie el vocabulario del 36. La marcha acabó en el Congreso al grito de "Madrid será la tumba del rentismo", ¡qué ocurrentes! No sé si se cumplirá esta profecía, pero viendo los resultados electorales de Madrid, parece que ha sido la tumba del izquierdismo.
Pues los pijipis malasañeros del sindicato este lo que exigen es el llamado "Decreto Maricarmen": que los contratos de alquiler se renueven solos (o vamos, que sean indefinidos), que no se pueda echar a nadie sin causa y que los precios se congelen, también cuando cambia el inquilino.
O sea, que el piso sigue a tu nombre para pagar el IBI y las derramas, pero el precio lo pone el Gobierno y el contrato se renueva solo. Vamos, que es quitarte la propiedad sin expropiártela. Prórroga forzosa y precio congelado: la renta antigua de Franco con otro nombre. Es bonita la paradoja.
Y cada vez que se regula la vivienda a golpe de pancarta, el problema empeora. No hace falta irse lejos, lo tenemos en Cataluña.
Allí topan los alquileres desde marzo de 2024. ¿Qué hicieron muchos dueños? Pasarse al alquiler de temporada, que no tenía tope. A finales de 2025, casi dos de cada tres pisos que se anunciaban en alquiler en Barcelona eran de temporada. En enero toparon también el de temporada, y en unos meses esa oferta cayó un 42% sin que los pisos volvieran al alquiler normal.
El precio se contuvo algo en las zonas tensionadas, sí, pero la presión se fue fuera: a finales de 2025 el alquiler subía un 1,6% en esas zonas y un 9,4% en el resto de Cataluña, casi seis veces más. Es como cuando implantas el SER en un vecindario y jodes al de al lado, que se llena de coches.
Con las ayudas pasa algo parecido. Si le das dinero al inquilino para pagar un alquiler en un mercado donde no hay pisos, el casero lo sabe y sube el precio. En Francia, donde lo han estudiado, de cada euro de ayuda unos 80 céntimos acababan en el bolsillo del propietario. Es lo que avisan los economistas del bono joven.
Y cuanto más cuesta echar al que no paga, más trabas pone el dueño para firmar. Con eso acabas de cargarte cualquier alquiler a los que la ley llama vulnerables.
Todas estas medidas atacan el precio y se olvidan de lo único que lo baja, que es que haya más casas. Y ojo, no nos hagamos trampas al solitario, que aquí tampoco hay inocentes: en un país donde hay mucha gente propietaria, pocos votan para que su piso valga menos.
Dicho esto, en el diagnóstico aciertan. Hay un problema serio de acceso a la vivienda, y lo tienen los jóvenes y los no tan jóvenes. Pero sus recetas fallan en lo más básico.
La población crece, y crece por la inmigración, pero las casas no al mismo ritmo. El Banco de España calcula que desde 2021 faltan unas 755.000 viviendas y que en 2028 pasaremos del millón.
La izquierda que ayer estaba en Sol es la que más defiende que siga llegando gente, y es la misma que se pone en contra cada vez que alguien quiere construir más y más rápido. Puedes defender que venga más gente o puedes oponerte a que se construya, pero las dos cosas a la vez no hay manera si hay un problema de vivienda escasa. Es matemáticamente absurdo.
Y luego está lo del centro. Todos quieren vivir en el centro, que en realidad quiere decir los barrios que les gustan y que no se pueden pagar. Tienen hasta una campaña que se llama "Nos quedamos".
La cosa es que sus padres y sus abuelos hicieron lo contrario. Entre 1975 y 1996, Madrid capital perdió más de 350.000 habitantes mientras Móstoles o Fuenlabrada no paraban de crecer. En los ochenta el centro se caía literalmente a trozos, y el que tenía dinero se iba a Pozuelo o a Las Rozas. Y el barrio de Salamanca, antes de ser lo que es, fue el ensanche, o sea, las afueras.
Aquí me encanta la propuesta de la candidata a candidata de Podemos, @Rebevolutions, para el centro: ¡que llegue hasta Toledo! ¡O hasta Málaga, que así Madrid tiene playa!
Pero bueno, creen que se puede decidir dónde vive la gente solo con desearlo. El día que vuelva a cambiar la película, estarán acampados porque los ricos viven en La Moraleja o en Puerta de Hierro y ellos no pueden. Cualquier cosa con tal de vivir del cuento.
Lo de Sol no va a bajar el alquiler de nadie, pero sirve de entrenamiento para cuando gobierne otro color: no habrá ni un solo día de paz social.
Y le echarán la culpa de todo cuando los suyos llevan dos legislaturas en el Gobierno. Ni cotiza.
Yo quiero un país de ricos. Muchos, cuantos más mejor. Yo no quiero un país de tiesos. Ni de funcionarios. Ni de tristes. Yo quiero muchos Amancios Ortega y muchos Roig. Que la gente monte empresas, que ganen dinero y que vivan de puta madre. Y que la gente entre en el Carrefour y compre Mejillones Albo, y Solán de Cabras. Y Danones de verdad. Yo quiero que dejen de fabricar marcas blancas porque todo el mundo pueda pagar la original. s. Y que la gente tenga casas buenas, con sus baños grandes con su bidé como Dios manda. Y que llegue Junio y digan “este año me quedo en Guarromán y no me voy a las Maldivas pero porque no me da la gana”. Y que tenga que cerrar Doña Manolita porque a la gente ya no le haga ilusión que le toque la lotería. Ese es el país que yo quiero, por eso no soy socialista.
Sólo a un mierda* como Pedro @sanchezcastejon se le ocurre meter al Rey en el debate político, confundiendo adrede sus años de reinado.
Sólo un mierda amenaza con revelar sus conversaciones de Despacho con el jefe del Estado.
Sólo un mierda se ríe de “el perejil”, la única vez que España demostró que no estaba dispuesta a ceder un palmo de su territorio, aunque fuera un islote, a Marruecos.
Sólo un mierda se hubiera atrevido a ceder el Sáhara español sin pasar por el parlamento.
Sólo un mierda es capaz de irse un mes de vacaciones en medio de la peor crisis internacional que ha atravesado el país en medio siglo.
Sólo un mierda atropella la ley, la ética pública, los principios democráticos, la igualdad entre los españoles y sus derechos y libertades.
Sólo un mierda es capaz de mentir sin el menor sonrojo de manera reiterada. Sólo un mierda es capaz de organizar un aparato informativo dispuesto a invertir la realidad de una manera clamorosa, tomando a los españoles por idiotas.
Sólo un mierda está dispuesto a llevar el país al caos, poniendo en riesgo la convivencia entre los españoles, con tal de salvarse de los múltiples delitos cometidos por él y por su familia.
*Un mierda representa todo lo contrario de un hombre. Los hombres cumplen su palabra, asumen las consecuencias de sus actos y responden por quienes dependen de él. No lo define la fuerza, el dinero ni la posición social, sino la unión de virtud, criterio, templanza, valor, sentido del deber y disposición al sacrificio.
Un hombre es alguien capaz de ejercer su libertad con responsabilidad, mantenerse firme ante la adversidad, tratar a los demás con justicia y poner el honor por encima de la conveniencia.
Soy un árbitro honesto y honrado.
Son los años 2000 y llevo un par de temporadas arbitrando en Segunda División. Soy un árbitro discreto y del montón.
Pero un día, un colega me hace una confidencia.
—Si haces los cursos de coaching que imparte el hijo del vicepresidente, te ayudará a ascender.
Me informo. Pago y sigo los cursos. Al fin y al cabo, si mi colega dice la verdad, la inversión se amortizará rápidamente.
Mis informes arbitrales no son especialmente buenos, pero al final de la temporada llega la sorpresa: recibo una llamada.
Es «él». La mano derecha del presidente.
A Primera. Me felicita y me pregunta si sé lo que es «la familia».
Llevo media decena de partidos en Primera y, poco después, me designan para mi primer gran partido: el Camp Nou.
Suena mi teléfono.
—Fui tu coach, ¿recuerdas? También hago de chófer. Voy a recogerte al aeropuerto, si te parece. Ah, y es gratis.
—Genial, vale —respondo.
Me quedo pensando: ¿por qué es gratis? ¿Quién lo paga? No importa.
Llega el día del partido. El hijo del vicepresidente viene a buscarme a la hora prevista. Conoce muy bien Barcelona.
—Vamos a parar en un bar —me dice durante el trayecto.
Allí está su padre. Lleva casi veinte años en el Comité.
—Confío en ti. Desde siempre. Con Victoriano hicimos lo necesario con el índice para que subieras a Primera. Eres muy bueno, así que no me decepciones. ¿Juegas al póker?
Nos hacemos una foto. Me cuenta mil historias.
Subimos de nuevo al coche con Javer, dirección al estadio.
—El Barça se juega mucho. Sabes lo que tienes que hacer —me dice.
Llegamos al estadio. Baja también del coche y me acompaña hasta los vestuarios. Saluda a todo el mundo. Todos le conocen.
—Fui jugador del filial y ahora juego con los veteranos —me explica—. También colaboro con el club, haciendo informes arbitrales, pero esto se queda entre nosotros. No te he dicho nada.
Me deja delante de la puerta de los vestuarios.
—Tranquilo y que tengas un buen partido. Nos vemos luego.
Tengo mil pensamientos en la cabeza de todo lo que ha sucedido, pero no hay tiempo. Tengo que concentrarme. Me preparo, salgo al terreno de juego y empieza el partido.
Minuto 3.
Jugada polémica en el área del Barça. Parece penalti.
No sé.
No pito.
No, no era penalti.
¿O sí?
Al terminar el partido vuelvo a mirar la jugada. Era penalti. Bueno… interpretable.
Espero que el Comité piense lo mismo y no sea demasiado riguroso.
Obtuve una buena nota.
Pasan un par de semanas.
Champagne.
Me han designado para la semifinal de Copa.
Es una buena noticia. Estoy en buen camino para seguir en la élite. Tengo una hipoteca. Debo mantenerme en Primera.
Veinte años han pasado. Varias temporadas en Primera. Mi gran recuerdo profesional es el día en que me nombraron árbitro internacional y llegué a pitar unos octavos de final de la Europa League.
Pero lo más importante está en el plano personal. Terminé de pagar la hipoteca de mi casa y pude cubrir todos los gastos de los estudios de mis hijos.
Un día, cenando con unos amigos, uno de ellos me pregunta:
—¿Has oído lo de la SER? ¿Lo de Negreira? El Barça ha pagado siete millones al vicepresidente de los árbitros, y su hijo estuvo acompañando a los árbitros hasta hace nada y dando cursos.
Me quedo perplejo. No me lo puedo creer. De repente, me vienen mil recuerdos a la cabeza: los cursos, aquella llamada, los acompañamientos, el bar, las notas, las concentraciones… Me quedo pensando si hubo insinuaciones.
—¿Has oído la noticia? —me pregunta mi amigo, interrumpiendo mis pensamientos—. ¿Hubo algo raro?
Miro a mi amigo y le respondo:
—A mí nunca me han dado instrucciones. Y puedo poner la mano en el fuego por que ningún árbitro ha recibido dinero.
Soy un árbitro honesto y honrado.
No sé ni cómo llamar a esta gilipollez que acabo de hacer y sólo me ha costado unas cuatro horas, pero a mí me resulta hipnótica. Espero que a alguien más también.
Hola @TeamYouTube. Mi canal Terra Ignota (https://t.co/2RDdZ2HEAi) ha sido suspendido por lo que parece un error al revisar vídeos en 'Oculto' guardados para una revisión interna de edición. ¿Podríais hacer una revisión humana? Gracias por adelantado
Una sentencia pionera en España.
Feliz por el resultado.
La Justicia sentencia que «criticar las incoherencias entre aparentar masculinidad y designarse 'transgénero'» no es discriminatorio https://t.co/JyN1aiC2UQ vía @eldebate_com
Os pido por favor que difundáis y retuitéis este tweet como si no hubiera un mañana.
Gracias ☺️
¡Hemos conseguido una sentencia pionera en la que se viene a decir que tú puedes fiarte de lo que ven tus propios ojos!
Hace un tiempo este señor me puso una demanda por escribir un tuit en el que decía yo " mis ojos aquí ven un hombre".
Todo fue tan loco que los medios que recogían la noticia estaban obligados a referirse a esta persona en femenino.
Me habían puesto tantas demandas ese año que llegó un momento que ya no tenía dinero para pagarlas, y tuve que recurrir al crowfunding para afrontar los gastos, que eran muchos, puesto que se trataba de un juicio sobre derechos fundamentales, me reclamaban el pago de una importante indemnización y, para colmo, se iba a celebrar en Canarias.
Gracias al crowdfunding contraté a la mejor abogada ( @Proserpinasb) .
En primera instancia nos dieron la razón y ahora la sentencia ha sido confirmada por la Audiencia Provincial.
Haced correr la noticia porque es muy importante
El libro "The Bitcoin Standard" es fundamental para entender de qué va todo.
Ya tengo el resumen ejecutivo en 20 páginas con todos los conceptos
Si lo quieres, dale like a este tuit y mira tus DM (sólo funciona con los primeros 500)
Hemos normalizado que, si creas un pequeño negocio, te quiten un 25 % en Sociedades y despues otro 25 % cuando cobras el dividendo. Doble saqueo al que llaman justicia social para que una parte de la población pueda vivir de tu esfuerzo y riesgo sin dar un palo al agua.
No Podemos y no debemos seguir permitiendo este robo.