🔴 ATENCIÓN: En el colegio Carita de Ángel en #Quito, el conserje de la institución habría violado a 12 niños de entre tres y cuatro años! Miren como atiende el caso la rectora de la institución, el trato indigno que reciben los padres es recurrente en casos como estos. 😡
@AlertaEcuador7 Me encanta que nadie sale a defender a esas ratas, con su ya no le peguen. Como en otros lados, muy bien. Así debe ser, todos contra el enemigo común. Muy bien Quito sin defender ratas 🧿
@radiocentroec Bueno al fin @MashiRafael muestra su cara y quien en verdad está moviendo a las pandillas acá, queda al desnudó su plan muy descarado, no sé qué pensaba cuando aprobó la publicación de este comunicado, ojalá el pueblo ecuatoriano se dé cuenta de cómo se maneja su “Salvador” 🧿
@EmergenciasEc@LassoGuillermo como porque esta basura no debe pagar sus delitos. Preso es lo mínimo y le dejan libre enserio. Enserio esto ya parece una puta broma. Te quedó grande el título de PRESIDENTE 🐉🧿
@MrsGubler2013@MoniVelasquezV@PoliciaEcuador Pues tienen la razón, la misma familia defiende a esas ratas, porque bien o mal, también se benefician. Pero no quieren que la gente sepa que es dinero por el cual hasta matan, así que si. Si es problema interno de la familia 🐉
@MoniVelasquezV@PoliciaEcuador Es verdad es culpa de uds, crían delincuentes y luego los cubren. Para decir ay la inseguridad, críen hijos, familias con ética 🐉
@AlertaEcuador7 Parece chiste que diga, cuídalos y protégelos a los presos. Ósea. Si están presos no son poque son un aporte social. Es porque son unas ratas que solo restan. Como porque se los debería cuidar o proteger ? 🐉
Esta es la última foto tomada a Hachiko, un akita japonés recordado por su inquebrantable lealtad a su amo.
Hachiko pertenecía al profesor Eizaburo Ueno, que vivía en Shibuya y enseñaba en la Universidad Imperial de Tokio a principios de la década de 1920.
Todos los días, Ueno caminaba hasta la estación de Shibuya con Hachiko y tomaba el tren para ir a trabajar. Una vez que terminaba de trabajar, tomaba el tren de vuelta a la estación a las tres de la tarde en punto. Hachiko siempre estaba allí esperando pacientemente para llevarlo a casa.
Un día, Ueno tuvo un ataque en el trabajo y nunca volvió a la estación, donde Hachiko estaba esperando. Durante los siguientes 9 años, hasta su muerte en 1935, Hachiko fue a la estación todos los días a esperar el regreso de su dueño