este domingo no se juega solo una final del mundial: se enfrentan dos formas opuestas de entender la vida
por un lado, Argentina representa la materialización una low trust society. la exaltación de la trampa, el marrullerismo con la excusa de la pasión
un equipo que ha llegado a la final arrastrándose entre ayudas arbitrales y juego sucio, porque en su modelo del mundo el que respeta las reglas es un pardillo
se aprecia en la estética: tíos hiper-tatuados que parecen sacados del patio de una carcel panameña, sin clase, sin saber estar y con un comportamiento visceral sin respeto por el rival
por el otro lado, España representa el orden, la estructura, la táctica. el respeto por el rival y por las normas del juego. La representación de una high trust society y de los valores europeos llevados al césped: un sistema donde cada individuo cumple su función sin hacer trampas, porque confía en que el sistema y el esfuerzo colectivo le van a recompensar
no es solo fútbol, este domingo se enfrenta la civilización contra la barbarie
¡España está en la final! 🇪🇸
Habéis vuelto a demostrar por qué sois una de las grandes selecciones del mundo. Ahora, con todo un país a vuestro lado, llega el momento de luchar por el título.
Gracias por hacernos disfrutar de este camino. ¡A por ello, @SEFutbol!
#VamosEspaña | #CopaMundialFIFA | #FIFAWorldCup
El madridismo solo pide que seas tú mismo. Solo queremos que mueras con tus ideas, señales a los cánceres internos del club y te partas la cara contra las amenazas externas. Nos da igual si duras 1 mes o 5 años, pero por favor no vengas ablandado y complaciente. Avanti Don José.
Debo añadir una decir unas cosas sobre Mbappé.
1. Nadie lo fichó por su capacidad defensiva.
2. Su año de más goles con el PSG fue hace 2 cursos, hizo 44.
3. Con el Real Madrid lleva 44 el año pasado, y 37 este año a falta de 3 meses.
4. Es el máximo goleador de la historia del partido más importante que hay, 4 goles en final de la Copa del Mundo.
5. De 4 semifinales europeas que llevaba el PSG en su historia, el llevo al club parisino a 3 y a una final, es cierto, no jugó bien aquella final, y el PSG fue campeón cuando se fue.
6. También llevó al Mónaco a semifinal Europea.
7. En el Madrid ha marcado gol en final de Copa, de Intercontinental, de Supercopa y en multiples partidos importantes.
Hay que defender a los jugadores franquicia y exprimir sus cualidades.
No soy hatter de ningún jugador que vista la camiseta del Real Madrid, de ninguno, tampoco soy lover de nadie especialmente, tampoco del francés.
Pero no nos tiremos piedras a nuestro tejado, es bueno separar el grano de la paja...y el francés y el belga de la portería son nuestras únicas certezas ahora mismo.
Los políticos españoles siguen, con notable fidelidad, los deseos de sus votantes.
El votante mediano en España es un pensionista que quiere que su pensión se mantenga exactamente como está y que el precio de la vivienda no caiga. Y eso es, precisamente, lo que produce el sistema, con una precisión casi matemática.
Más “control sobre el poder después de las elecciones” solo implicaría más irresponsabilidad y más demagogia.
De hecho, con más “control sobre el poder después de las elecciones”, las pensiones serían aún más altas y el problema de la vivienda todavía peor.
¿De verdad cree alguien que, con más “control sobre el poder después de las elecciones”, se habrían podido firmar los Pactos de la Moncloa?
¿O que, en esas circunstancias, Boyer habría sacado adelante la reforma de 1985?
¿O que se habría completado el ajuste presupuestario de finales de los 90?
¿O que habría sido posible aprobar la reforma laboral del PP?
Por supuesto que no. Todo lo que ha contribuido a la salud a largo plazo de la economía española desde 1975 se ha hecho porque, en unos pocos momentos clave, los políticos españoles ignoraron lo que quería el votante. Y el votante siempre, siempre, siempre ha estado en contra de las reformas necesarias.
El responsable último de esta situación es el votante mediano español, que prefiere que el país se vaya por el desagüe antes que aceptar cualquier sacrificio.
Pero como resulta incómodo admitir que el votante es el verdadero culpable, muchos en España prefieren culpar al sistema electoral, a la partitocracia, a las listas cerradas o a cualquier otra cosa que permita no mirar el problema de frente.