Joaquín Lavín ganaba 7 millones al mes más 6 millones extras en asignaciones. Llegaba dos horas tarde al trabajo, marcaba "presente" y se iba a los segundos para cobrar religiosamente cada mes los millones. Ahora se sabe que, además, robaba. De derecha, flojo y ladrón.
El joven, que simplemente quería relajarse comiendo su sándwich, le dijo al agente de policía que lo detuvo: "Te vi hablando por teléfono, por eso te detuve", que en realidad solo estaba comiendo un sándwich.
Sin embargo, la policía le impone una multa por hablar por teléfono mientras conducía. Gracias a la cámara instalada en el vehículo, logra evitar la multa fácilmente.
¿Y SI NO HUBIERA CÁMARA?