Café con tu amiga la socialista.
Entre sorbo y sorbo, se queja:
—Me mudo de piso. He pedido presupuesto a empresas de mudanzas y son unos ladrones. ¡700€!
Hace una pausa, triunfal:
—He hablado con el conserje. Me manda a dos chicos sin papeles que hacen chapuzas.
—¿Y cuánto les vas a pagar? —pregunto.
—Unos 100€ a cada uno. Me sale tirado. Y oye, les hago un favor, esa gente necesita el dinero desesperadamente.
La miro a los ojos.
—O sea: se te llena la boca sobre derechos laborales y convenios, pero cuando te toca pagar… contratas en B, por debajo del salario mínimo, a gente vulnerable para ahorrarte dinero.
Se le tensa la mandíbula.
—¡No es lo mismo! Yo no soy una multinacional explotadora. Soy una ciudadana de a pie. El sistema está roto, no es mi culpa.
—No eres Amazon, no.
Pero en cuanto te tocan el bolsillo, te comportas igual que lo que dices odiar.
Tu solidaridad termina justo donde empieza tu cuenta bancaria.
Se levanta, ofendida:
—Eres una facha. No entiendes nada.
Se va antes de que llegue la cuenta. La pago yo.
Por la tarde, sube una foto a Instagram:
selfie con cajas, texto sobre la gentrificación y “las injusticias del mercado”.
La superioridad moral es el deporte favorito de quienes nunca pagan el precio de sus ideales.
Defender a los oprimidos con el dinero de los demás es barato.
La verdadera ética no se ve en una pancarta ni en un tuit,
se ve en cuánto pagas a quien está por debajo de ti cuando nadie te aplaude.
Cuando les enseñas el espejo, no corrigen su incoherencia:
te atacan a ti.
Porque no les duele la injusticia,
les duele dejar de verse como salvadores.
Cuando tus amigos te preguntan cómo es la vida en España:
— Oye, ¿es verdad que tuvisteis un accidente de tren con 46 muertos y que no ha dimitido nadie del gobierno?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que tuvisteis un apagón y que no ha dimitido nadie?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que quieren regularizar a medio millón de inmigrantes que están ilegalmente aquí?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que parte del entorno del presidente está investigado por corrupción?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que el gobierno se aleja del mundo occidental y se acerca a dictadores?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que a los jóvenes cada vez les cuesta más independizarse porque no hay vivienda y los sueldos no suben?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que la pobreza infantil en España ya supera a la de países como Rumanía?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que cada vez pagáis más impuestos pero los servicios no mejoran?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que las agresiones sexuales han aumentado en los últimos años?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que las listas de espera en la sanidad pública siguen creciendo?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que muchos jóvenes cualificados se están yendo del país?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que cada vez es más difícil montar un negocio por la burocracia?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que el gobierno coloca a sus afines en instituciones públicas?
— Pues sí.
Pero no te preocupes, no pasa nada. España va como un cohete.
Lo demás son bulos de la extrema derecha.
“CARTA DE UNA PROFESORA” PARA LOS “IGNORANTOS E IGNORANTAS”
Vía Facebook : : 🔝🔝🔝
“Carta de una Profesora” con acertadísima y lapidaria frase final. Está escrito por una profesora de un instituto público.
Yo no soy víctima de la Ley Nacional de Educación. Tengo 69 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En jardín (así se llamaba entonces lo que hoy es “educación infantil”, mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:
la A de “araña”, la E de “elefante”, la I de “iglesia” la O de “ojo” y la U de “uña”.
Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba “Semillitas”, un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto.
Eso sí, en el Semillitas, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En Primaria estudiábamos Lengua, Matemáticas, Ciencias, no teníamos Educación Física.
En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de “b en vez de v” o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.
En Bachillerato, estudié Historia de España, latín, Literatura y Filosofía.
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las “Coplas a la Muerte de su Padre” de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda…
Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.
Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y… vamos con la Gramática.
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es “atacante”; el de salir es “saliente”; el de cantar es “cantante” y el de existir, “existente”.
¿Cuál es el del verbo ser? Es “ente”, que significa “el que tiene identidad”, en definitiva “el que es”. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación “ente”.
Así, al que preside, se le llama “presidente” y nunca “presidenta”, independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice “capilla ardiente”, no “ardienta”; se dice “estudiante”, no “estudianta”; se dice “independiente” y no “independienta”; “paciente”, no “pacienta”; “dirigente”, no dirigenta”; “residente”, no “residenta”.
Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son “periodistos”), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por la dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hacen más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Les propongo que pasen el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no “ignorantas semovientas”, aunque ocupen carteras ministeriales).
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!
SI ESTE ASUNTO “NO TE DA IGUAL”, PÁSALO, POR AHÍ, CON SUERTE, TERMINA HACIENDO BIEN HASTA EN LOS MINISTERIOS.
Porque no es lo mismo tener “UN CARGO PÚBLICO” que ser “UNA CARGA PÚBLICA”.
A certain countess shall find love again...
Bridgerton Season 5 is now in production. Starring Hannah Dodd as Francesca Bridgerton and Masali Baduza as Michaela Stirling.
El régimen de Irán podría estar usando la foto de Sánchez como papel de regalo para sus misiles contra Israel con un agradecimiento expreso al apoyo del presidente del Gobierno español.
¿Sánchez felicitado por Otegi, Hamas y ahora Irán? Si esto es cierto, es gravísimo.
La irresponsabilidad de este Gobierno no conoce límites. Siempre en el lado equivocado.
¿¿POR QUÉ LO HAS QUITADO??
No entendemos que @NetflixES haya quitado el apartado de “próximos estrenos” en la app de la plataforma y puso un apartado llamado “clip”😤
Ahora no se encuentra que próximas series y películas van a estrenar😡🤬
Los musulmanes viviendo con hindúes = Problema.
Los musulmanes viviendo con budistas = Problema.
Los musulmanes viviendo con cristianos = Problema.
Los musulmanes viviendo con judíos = Problema.
Los musulmanes viviendo con sikhs = Problema.
Los musulmanes viviendo con bahá'ís = Problema.
Los musulmanes viviendo con shintoístas = Problema.
Los musulmanes viviendo con ateos = Problema.
Los musulmanes viviendo con musulmanes = Gran problema.
Por esta razón:
No están felices en Gaza.
No están felices en Egipto.
No están felices en Libia.
No están felices en Marruecos.
No están felices en Irán.
No están felices en Irak.
No están felices en Yemen.
No están felices en Afganistán.
No están felices en Pakistán.
No están felices en Siria.
No están felices en Líbano.
No están felices en Nigeria.
No están felices en Kenia.
No están felices en Sudán.
¿Dónde están felices?
Están felices en Australia.
Están felices en Inglaterra.
Están felices en Bélgica.
Están felices en Francia.
Están felices en Italia.
Están felices en Alemania.
Están felices en Suecia.
Están felices en Estados Unidos y Canadá.
Están felices en Noruega y en la India.
Están felices en casi todos los países que no son islámicos.
¿A quién culpan? No al islam. No a sus líderes. No a ellos mismos.
Culpabilizan a los países en los que están felices.
Quieren cambiar los países en los que están felices para que se parezcan a los países de los que vinieron, donde eran infelices.
Hoy, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, solemos buscar referentes de empoderamiento en el siglo XX o XXI, sin embargo, para encontrar a la mujer con el mayor impacto político y social de la historia universal, debemos retroceder 500 años.
Imaginen por un segundo un mundo sin el idioma español, sin el continente americano en los mapas de hace 500 años y sin el concepto de Estado Moderno. Ese mundo no existiría tal como lo conocemos de no haber sido por la determinación de una sola mujer.
Hoy no vengo a hablarles de una reina consorte ni de la 'esposa de alguien', sino de la mujer que, en un mundo de hombres, decidió que ella no solo acompañaría a la historia, sino que la escribiría de su puño y letra: Isabel I de Castilla.
En una época donde las mujeres eran tratadas como moneda de cambio, #IsabellaCatólica se coronó a sí misma, unificó una nación y financió la mayor aventura de la humanidad. Esta es la historia de la verdadera pionera del liderazgo femenino.
¿Qué hace que una persona sea la más importante de la historia?: ¿sus conquistas? ¿su legado? ¿o su capacidad de ver lo que nadie más veía?
#IsabellaCatólica cumple con las tres. Desde las murallas de Granada hasta las costas de un Nuevo Mundo que ella intuyó antes que nadie, su reinado no fue solo un periodo de tiempo, fue el Big Bang de la era moderna.
¿Cuántas mujeres en la historia han dejado un testamento que proteja los derechos de personas al otro lado de un océano que ni siquiera sabían que existía?
¿Cuántas figuras históricas pueden decir que su voluntad personal cambió el idioma, la religión y el mapa de medio planeta? Muy pocas, y casi todas son hombres. #IsabellaCatólica es la excepción que rompe la regla.
No fue 'la mujer detrás del trono', fue el trono mismo. Por su audacia para creer en un nuevo mundo y su rigor para construir un nuevo Estado, Isabel no es solo una figura del pasado, es el pilar sobre el que se asienta nuestra cultura actual.
Su firma está en el nacimiento de una nación, en el descubrimiento de un continente y en las primeras semillas de los Derechos Humanos.
Si la medida de la importancia de una persona es cuánto cambiaría el presente si ella no hubiera existido, entonces Isabel es, sin duda, la mujer más influyente que ha pisado la Tierra.
No son felices en Libia.
No son felices en Marruecos.
No son felices en Irán.
No son felices en Irak.
No son felices en Yemen.
No son felices en Afganistán.
No son felices en Pakistán.
No son felices en Siria.
No son felices en el Líbano.
¿Dónde son felices?
Son felices en Australia.
Son felices en Canadá.
Son felices en Inglaterra.
Son felices en Francia.
Son felices en Italia.
Son felices en Alemania.
Son felices en Suecia.
Son felices en Estados Unidos.
Son felices en Noruega.
Son felices en los Países Bajos.
Son felices en Dinamarca.
De hecho, son felices en todos los países que no son islámicos, e infelices en todos los países que sí lo son.
¿Y a quién culpan?
No al Islam.
No a sus líderes.
No a sí mismos.
¡Culpan a los países donde son felices! Y luego quieren cambiar esos países para que se parezcan a los de donde vinieron, donde no eran felices.
La eurodiputada húngara Enikő Győri, ex embajadora de Hungría en España, ha sido una de las voces más críticas con el gobierno de Pedro Sánchez en el Parlamento Europeo.
Enikő Győri ha avergonzado al Ejecutivo español por su nefasta gestión.
Esto no lo verás en las TVs.
Los @PremiosGoya deberían modernizarse y, al igual que en otros premios, dividir las categorías en drama y comedia porque es injusto que las comedias sean las que financien otras películas (la inmensa mayoría basura) y nunca se lleven reconocimiento