DeFi está cometiendo el mismo error que la banca tradicional tardó décadas en reconocer y pagó caro en 2008. @federicoast lo explica en este hilo y propone algo concreto. Vale la pena leerlo 👇
Spot on @Doistol.
Generating abundance with AI is the easy part. The hard part is making sure bots don’t claim it all.
Proof of Humanity (@Kleros_io) — video verification + community vouching — is the best decentralized answer we have for a real, Sybil-resistant global UBI.
Critical infrastructure for the post-scarcity era. 👏
How do you pay universal income to 8 billion people without bots taking everything?
In 2021 Kleros built the answer: Proof of Humanity, a decentralized registry of real people, no government, no intermediaries. You just prove you're human and get verified on blockchain.
On top of that, Democracy Earth launched a universal income token. It didn't survive because there was no real wealth backing it, only speculation.
Elon says AI will generate goods and services beyond what exists today. If that happens, the challenge won't be producing wealth, it'll be distributing it fairly, without bots capturing it, without governments filtering it, without platforms concentrating it.
Proof of Humanity by Kleros solves that.
¡Exacto! Hack via DNS en CoW Swap muestra que el frontend sigue siendo el punto débil en DeFi.
Kleros Scout en MetaMask es la solución real: verifica contratos vs dominios con una base comunitaria descentralizada y staking que premia la honestidad.
Crypto madurando: protección sin confiar en nadie. ¡Más wallets deberían adoptarlo YA! 🚀
Gran post @Doistol 👏
¿Te enteraste de lo que pasó ayer con CoW Swap? Alguien hackeó su sitio web y lo reemplazó por uno idéntico pero trampeado. Cualquiera que hubiera entrado y firmado una transacción hubiera perdido sus fondos.
Kleros Scout, integrado en MetaMask, puede detectar exactamente ese tipo de ataque porque sabe qué contratos son legítimos y a qué sitios pertenecen.
La herramienta existe. Te explico como funciona🧵👇
@Polymarket To charge an AI you first need to define if it has legal agency, which jurisdiction applies, and who represents its interests.
We're betting on a trial we don't know how to run. Kleros is one of the few already working on it.
Circula una lista de "las mejores tecnologías que aún no existen." Vale la pena leerla despacio.
Pila epistémica para rastrear afirmaciones. Protocolos de desescalada de conflictos. Asistentes de IA legalmente obligados a actuar en tu interés.
Casi ninguna es un problema técnico. Son problemas de confianza, de reglas, de legitimidad. Instituciones que el mundo no sabía que iba a necesitar.
Kleros lleva años construyendo una de esas piezas. Puede que sea uno de los proyectos más adelantado a su momento que conozco.
Supongamos este caso: una empresa contrata un servicio, el proveedor no cumple y llevan la disputa a Kleros. Gana quien tenía razón. Pero el proveedor tiene sus activos en una cuenta bancaria tradicional y se niega a pagar.
¿Cómo ejecutás ese fallo en el mundo físico?
La Convención de Nueva York permite ejecutar laudos arbitrales en 172 países, pero exige que el arbitraje haya ocurrido en algún territorio. Kleros no tiene sede porque es descentralizado, y sin sede muchos países no pueden reconocer el fallo.
Algunos ya empezaron a resolverlo. México fue el primero en el mundo en ejecutar un fallo de Kleros citando el Código Civil, y luego creó legislación específica. Argentina habilitó a Kleros como mecanismo de resolución de disputas de consumo con fallos vinculantes.
Un paper publicado esta semana va más lejos: propone que Kleros elija formalmente una jurisdicción amigable como sede, sin tocar nada de su arquitectura. El puente entre la justicia descentralizada y el mundo físico está más cerca de lo que parece.
Un jurado inteligente dentro de un sistema mal diseñado termina corrompiéndose igual.
Eso es, en el fondo, lo que este paper sobre gobernanza con modelos de IA acaba de mostrar de forma empírica: la degradación de una decisión no depende solamente de la calidad de quien decide, sino del orden invisible que lo rodea. A veces, la estructura pesa más que la conciencia. El marco inclina, deforma, empuja. Y al final hasta la inteligencia termina trabajando para el lugar equivocado.
Por eso nunca alcanzó con preguntarse quién juzga. La pregunta decisiva siempre fue en qué clase de sistema juzga.
Kleros parte de esa intuición desde 2018. Selección aleatoria, incentivos económicos, commit-reveal: no como adornos técnicos, sino como una arquitectura pensada para que votar honestamente no dependa de la virtud excepcional de nadie, sino de que el propio sistema vuelva esa conducta la más razonable.
Ellos lo presentan como hallazgo empírico, para Kleros, fue el punto de partida.
De la antigua Atenas a @Kleros_io, separados por 25 siglos y la misma pregunta: ¿cómo hacés para que un jurado no pueda ser comprado?
La respuesta ateniense fue el azar. La respuesta de Kleros es el azar más incentivos económicos para votar honesto.
La historia detrás del nombre, en este excelente hilo de @0xdudu0 👇
Le estamos dando autonomía a agentes de IA para que actúen en nuestro nombre antes de tener una forma de saber si son confiables.
La economía de agentes está creciendo más rápido que la infraestructura de confianza que la sostiene. Los agentes actúan, toman decisiones, ejecutan transacciones de forma autónoma, y nadie tiene un registro claro de su comportamiento previo.
Kleros está construyendo esa capa. Un protocolo de reputación on-chain donde los agentes acumulan historial público y verificable, registro inmutable de comportamiento real a lo largo del tiempo.
La confianza en un mundo de agentes autónomos no puede solo depender de lo que una empresa dice sobre sus propios productos.
Alguien hizo algo, alguien juzga qué pasó. Así funcionó la justicia desde siempre, mirando hacia atrás.
Lo que viene la obliga a mirar hacia adelante. Con IA predictiva, mercados de predicción y contratos inteligentes, el sistema empieza a poder resolver disputas antes de que ocurran. No juzgando lo que pasó, sino diseñando condiciones donde ciertos conflictos directamente no pueden existir.
La justicia deja de ser solo reparación para convertirse también en prevención. Y ahí aparece una tensión: si el sistema puede evitar conflictos antes de que sucedan, alguien tiene que decidir cuáles merecen existir y cuáles no.
Kleros todavía resuelve disputas del pasado, pero mientras lo hace está construyendo la infraestructura sobre la que ese futuro va a correr.
Daniel Kahneman estudió el tema en profundidad junto a Amos Tversky:
el dolor de perder 10 dólares duele aproximadamente el doble que el placer de ganar 10 dólares. Ejemplo: prefieres no arriesgar perder 100 dólares aunque tengas una buena chance de ganar 200. Esto explica por qué la gente se aferra a inversiones malas o evita cambios.
Dos personas miran la misma oportunidad. Una la agarra sin pensarlo demasiado, la otra necesita más datos, más tiempo, más certeza antes de moverse.
La neurociencia dice que no es una cuestión de coraje sino de biología. Cada cerebro tiene una proporción distinta entre las zonas que procesan la recompensa potencial y las que procesan el miedo a perder. Esa proporción determina cuánto dolor te genera la incertidumbre antes de actuar.
También dice que la aversión al riesgo aumenta con la madurez neurológica, que parte de lo que llamamos prudencia es simplemente el cerebro envejeciendo.
Llevo años resistiéndome a madurar. Ahora entiendo que tal vez no era un defecto de carácter...
@Doistol “Skin in the Game”. Un viejo político en Argentina dijo una vez en un momento de crisis económica (una más de tantas), en donde había convocado a todos los actores económicos: “Les pregunté con el corazón y me contestaron con el bolsillo”
La pregunta que haces al final es la correcta. El problema ni siquiera es Avianca, es que no existe un mecanismo rápido y accesible para que un usuario con comprobante en mano pueda ganar una disputa contra una empresa grande sin abogado y sin esperar años.
Eso ya tiene solución. Se llama justicia descentralizada y funciona exactamente para casos como este