La nave Orion de ls Misión Artemis II envió este precioso video mientras volaba alrededor de nuestra REDONDEADA TIERRA 🌎, no, no es plana como creen aquellos que tienen planas sus circunvoluciones cerebrales. #Artemis2
Mis respetos a quien haya creado este corto animado. Quedó muy bien retratado el tigrillo ℹ incoherente. Por eso @IvanCepedaCast presidente
Cepedista sigue a Cepedista
¡Eso es todo!
Si te ha gustado este hilo:
1. Sígueme en @MatiasSchrank para más contenido como este.
2. Haz RT en el siguiente tweet para compartir este hilo con tu audiencia.
https://t.co/BbNaHN1OQY
Ante Uruguay con solo dos delanteros, un hombre menos y con berraquera colombiana ,demostramos de qué estamos hechos; es un orgullo!!!
Pasamos a la final Copa América.
#Viral "Les deseo fracasos": en medio de la ceremonia de graduación de la universidad Eafit, David Escobar, director de la Caja de Compensación Familiar de Antioquia, Comfama, dio un discurso que se ha viralizado en redes sociales por los deseos negativos del hombre en cuestión.
NO SOY HAITIANO NI AFRICANO. Me «enseñaste», a base de discursos, muelas ideológicas y un adoctrinamiento feroz, desde que puse el primer pie en la primaria Camilo Cienfuegos del municipio Playa, en 1976, que los niños en África se morían de hambre, que sus barrigas llenas de parásitos eran debido a hurgar en la basura para poder alimentarse, que el racismo y la discriminación eran el plato del día.
Yo me creí, sin un pensamiento lógico y con la ingenuidad y la inocencia propias de la infancia, aquello de «Somos felices aquí», esa pancarta omnipresente que inundó todos los espacios vacíos de la ciudad y el resto del país. Para molestia de mi abuela, cuando ya yo empezaba a aprender a leer, iba con ella de la mano por las calles y decía en alta voz cada texto que me encontraba. Lo mismo era el nombre de una tienda, una bodega o una frase socialista. Después de tantos años, no se me olvida el apretón de manos de aquella negra medio jamaicana y su frase de «¡Niño, ya, cállate un poco!». Ahora de adulto, entiendo que eso saca a cualquiera de sus cabales, sobre todo si es en medio de un sol de verano o tras haber caminado varios kilómetros por falta de transporte.
Otros carteles que sustituyeron a los anuncios lumínicos y a los productos orgullosamente cubanos eran esos que traían una estadística, quizás inflada, de la niñez a nivel mundial, pintando un panorama dantesco sobre los niños, para terminar con la frase de «Y ninguno es cubano».
En mi solar de Buenavista, se pasaba hambre. Yo comí arroz con sal, arroz sin sal y a veces no comía. En esa Cuba de los 80, que muchos cubanos descerebrados todavía idealizan como el país donde «había de todo», la gente pasaba hambre. Y me pregunto: si había de todo, ¿cómo es posible que 125 mil cubanos hayan optado por irse del país que «tenía de todo» para aventurarse en los Estados Unidos?
No hemos siquiera asistido a la africanización o haitianización de la sociedad cubana. Estamos peor. Y un claro ejemplo es que los cubanos viajan a la nación «más pobre» del continente para comprar ropa y revenderla entonces en la nación «más justa y firme» del continente, que se autoproclama un «paraíso socialista». La única referencia ligera a que Cuba pudiera ser un paraíso está en que muchos de sus habitantes, como Adán y Eva en Génesis, no pueden comer manzanas, andaban harapientos, sin ropa y sin zapatos y no conocían que era tener corriente.
Guyana, Surinam, Haití, Ecuador, con todos sus problemas sociales y de seguridad ciudadana, permiten que el cubano «emprendedor», a mayor escala o como quincallero, pueda llevar de vuelta a Cuba lo que hasta 1959 el país producía con orgullo, comercializaba sin trabas y hasta exportaba con excedentes.
Me «enseñaron» que la carne hacía daño; que el cuerpo humano no necesita tanta leche después de los siete años; que una vacuna contra enfermedades de la infancia debería llevar mi agradecimiento eterno por los siglos de los siglos; que un carnet de la OPJM o de la UJC alimentaban más que un plato de comida; que los libros rotos y llenos de polilla había que forrarlos.
Que los matutinos eran para abochornar al religioso o al que tenía un familiar preso político o para repetir noticias que nadie entendía; que ser «combativo» y «entusiasta» era, en realidad, ser chivatón y fanático; que la bandera americana era mala e inaceptable en un pulóver o hasta en un libro (aunque ondeó siempre con total libertad en Guantánamo y a ellos no les diste un mítin de repudio).
Me «enseñaste» a pasar hambre, a hacer colas, a resistir, a aguantar, a dormir sin luz, a amanecer sin desayuno, a hacer batidos sin fruta y sin leche, a ver cómo los campos de Cuba se llenaban de marabú e incluso llegaban al mar y por eso no hay pescado en esta isla.
Me «enseñaste» a caerle detrás a una guagua, a engancharme en la puerta o en una ventanilla para poder llegar a mi destino, a levantar la mano en una reunión para estar de acuerdo con todos aunque yo pensara diferente.
Me «enseñaste», entre tantas otras cosas, a renunciar a mi educación cívica y moral, a convertirme en un pordiosero físico y espiritual, a necesitar de tus migajas - esas que siempre me diste desde los 80, cuando tú sabías bien que no había de todo, pero te conformabas con ver que un cake de bombón, un pomo de peras en almíbar y el llamado «jamón de agua» del EKLOH saciaba el hambre de algunos y no los dejaba pensar en otra cosa.
Te esforzaste mucho en «educarme», pero no lograste que me victimizara como negro, ni que culpara al bloqueo ni al capitalismo salvaje de mi miseria y mi único pulovito blanco y negro que ya salía solo de la casa a cualquier parte. No pudiste, por mucho que lo intentaste, hacerme fracasar como persona ni perder las ganas de cambiar mi realidad. No pudiste comprarme con la promesa vacía de una membresía «gloriosa» en el PCC. No pudiste llamarme «desertor» o «traidor» porque solo deserta o traiciona el que le debe y jura lealtad a algo. Y vamos a ser sinceros, Revolución, ¿en qué momento yo te hice algún juramento, rodilla en tierra y la mano en el corazón?
El Presidente Petro subvierte el orden?
Cuando Invita a marchar contra la Corte Suprema
Cuando es permisivo a hechos de violencia
Cuando crecen los cultivos de coca.
Cuando intento nombrar a el paramilitar Mancuso gestor de paz
Son hechos subversivos?
He aprendido que los golpes del destino se desvanecen ante un espíritu valiente, preclaro que conoce los bienes eternos.Lo mejor contra las desdichas es no descomponerse y obrar tranquilamente,pues ni en estas cosas está claro el bien o el mal,ni se gana nada tomándolas en serio
#ColombiaDecide2023 Cali necesita un líder en quien confiar, me he formado en la lucha, no en el privilegio. He sido un hombre humilde que a pulso he construido empresa, que en la pandemia y en el estallido social siempre estuvo defendiendo.
Algunos dicen que el próximo alcalde de Cali debe tener una Gestora Social "MODELO", ¡y Dios sí que me bendijo con la mejor de todas!
Mi amada Olga Lucía es modelo de madre, esposa y trabajo social en esta ciudad: ¡lleva 20 años trabajando por los caleños más necesitados!
Ni un cáncer de seno, contra el que hoy luchamos por segunda vez en familia, ha podido borrar de su rostro esa hermosa sonrisa de la que hoy, 37 años después, sigo profundamente enamorado.
¡Agradezco sus oraciones por mi esposa, porque cuando Dios restablezca su salud, estoy seguro de que ella será una Gestora Social MODELO para todos los caleños!
¡Ánimo, mi guerrera, te amamos con todo el corazón! ❤️