Me siento tan cansada y perdida. Siento que mi brillo se apagó, como si me hubiera roto otra vez en mil pedazos. No sé cómo volver, no sé cómo salir de esto, hay momentos en los que siento que no puedo más, como si fuera a desfallecer.
Hoy tengo la certeza de que está en un lugar donde es plenamente libre, y eso me da paz. Pero mi corazón lo extraña… y duele. Duele mucho. Y a veces siento que ese dolor nunca se va a ir, que tendré que aprender a vivir con esta nueva ausencia.
Cuando mi mamá falleció creí que era el dolor más grande que sentiría, me equivoqué, mi papá falleció hace unos días y ahora no se como me voy a recuperar.