Al final decimos: no necesitamos de nadie, pero es algo difícil e inevitable, siempre vamos a necesitar a alguien, siempre extrañaremos a alguien. Somos adictos a las personas, adictos al apego, adictos a la necesidad, adictos al dolor.
Quizás te pueda encontrar. Quizás pueda volver a sentir qué significaba reírse con alguien sin fingir en ningún momento. Quizás pueda encontrar paz en tus palabras, en tus abrazos, en mis ganas de vos. Quizás todo sea un sueño pero si estás en él te aseguro que es mejor.
¿Saben cuál es el problema? Que tenemos un vision tan mala de nosotros, que a veces no nos sentimos suficientes para alguien y nos cerramos a toda aquella persona que quiera estar en nuestras vidas, por miedo a que nos lastime.