Eres joven, te has formado durante 25 años, te matas a trabajar por dos duros, sigues en tu casa con 30 porque no puedes alquilar un piso, comprarlo ni te lo planteas, el tren que te lleva al trabajo no funciona, tu seat leon del 2005 no entra en el centro, tu vecina paqui no podía pagar la cuota de autónoma y la frutería ahora es de moha, el bar de la esquina con el rótulo de casa paco es de shao lin, encima de ti viven unos okupas, debajo tienes un piso patera y justo en frente un airbnb a 150€ la noche, te da fiebre pero no hay cita con tu médico hasta dentro de tres semanas, tampoco quieres tirarte toda la noche en urgencias, este es el tercer móvil que te roban pero das las gracias porque a ti al menos no te apuñalaron, estás cansado, quemado y no tienes ganas de nada, pero tranquilo: mañana te va a tocar mantener a medio millón más.
Esto ocurrió en Suecia.
Un profesor de economía contó que nunca había suspendido a un solo alumno en un examen, pero que una vez suspendió a toda una clase.
Esta clase insistía en que el socialismo funcionaba: nadie debería ser pobre y nadie debería ser rico; todos deberían ser iguales.
El profesor dijo:
«De acuerdo, hagamos un experimento sobre el socialismo con este grupo. Todas las notas se sumarán y se dividirán entre el número de alumnos. De esa forma, nadie suspenderá y nadie obtendrá la nota más alta».
Tras el primer examen, se contabilizaron los resultados y la media fue de un 2 (equivalente aproximadamente a un «bien» en el sistema alemán). Los que habían estudiado con diligencia se sintieron decepcionados, mientras que los que habían estudiado poco estaban encantados.
Antes del segundo examen, los alumnos más flojos se esforzaron aún menos, y los aplicados decidieron que también querían beneficiarse del «sistema», por lo que ellos también estudiaron menos. El resultado fue una media de «suficiente». En el tercer examen, la nota media fue finalmente «insatisfactoria» y, para sorpresa de todos, todos suspendieron.
El profesor explicó:
«No hay un ejemplo más sencillo. El socialismo fracasa inevitablemente: cuando la mitad de la población se da cuenta de que no tiene que trabajar porque la otra mitad la mantiene, y cuando la mitad que trabaja comprende que ya no tiene sentido esforzarse porque otros cosechan los frutos de su trabajo, entonces es el fin de toda nación».
Autor: Thorsten Wunde
#DaleCasco
Los funcionarios que no funcionan viendo como van a cobrar más por llegar una hora tarde, salir una hora antes y meterse entre pecho y espalda desayunos de 3 horas.
Me niego a tener que romantizar ver a españoles hacer malabares para apagar fuegos, nos están colando otra vez lo de "solo el pueblo salva al pueblo" para tapar por enésima vez que un estado con récord de recaudación en impuestos es completamente inútil cuando toca.
La red ferroviaria no funciona, correos tampoco, ha habido huelga de médicos, huelga de jueces, huelgas educativas en abril, no hay vivienda pública, y hay un millón de personas en lista de espera para la sanidad pública. Tus impuestos NO van a sanidad y educación