No te muevas en tu relación con Dios a base de rachas. Porque cuando las cosas no salen bien: mientras más extensa la racha, más excusas colocarás para volver a comenzar.
Ve un día a la vez. No importa lo que pasó ayer, no importa lo que pasará mañana, hoy decídete por Jesús.
Cuando la vida se trata de “en quien te conviertes”, antes de “el lugar a donde llegas”, tu fe deja de estar determinada por tus circunstancias y comienza a crecer en medio de ellas.
No pienses que la etapa de la vida en la que estás, es un escalón hacia la siguiente.
Disfruta cada una de ellas. No se trata de a dónde llegas, sino en quien te conviertes.
Las personas siempre te juzgarán por lo que ven en la superficie (es todo lo que pueden mirar).
Busca siempre agradar a aquel que conoce tu corazón. Sino, solamente estarás viviendo una vida superficial.
Tu perspectiva determina tus acciones.
En la cruz, los discípulos tuvieron una perspectiva terrenal y pensaron “aquí se acabó todo”. Solo veían muerte.
Pero la misma cruz, con una perspectiva espiritual, nos dice “aquí comienza todo”. Nos trajo vida.
Perspectiva.
Que tú preocupación en tus diarias interacciones no esté en intentar “probar” algo a quienes te rodean, sino en “depositar” algo en ellos.
De esa forma tu enfoque no está en intentar ser quien tú crees que ellos esperan de ti, sino en reflejar el amor de Jesús.
En un mundo donde todo lo que consumimos es para nuestro placer o para elevar nuestras métricas de productividad, nos cuesta encontrar delícia en la Biblia porque está fuera de estos marcos.
Dedica de 10 a 15 minutos al día para memorizar los versículos de la Biblia. Será mucho más difícil memorizar versículos si tratas de hacerlo esporádicamente. Así como con cualquier otro hábito, funciona de manera más efectiva si le dedicas un poco de tiempo cada día🚀
Una de las mejores maneras de crecer en tu relación con Dios, es a través de la memorización de la Biblia. Te comparto 10 pasos prácticos para que puedas comenzar hoy mismo.
🧵Abro hilo: