(+) trato, sin embargo, habiendo lanzado dicha treta y desviado su interés, atención hacia su mano; le envolvió en un ágil, y fugaz movimiento que apenas le tomó un parpadeo.
Se separó de ella escasos segundos después, apreciaba su vida; necesario, había pasado mucho tiempo.
En medio de sus pensamientos, alcanza a oír vagamente el trato propuesto por la ajena; sus labios forman una pequeña sonrisa y asiente apenas cómo un robot atendiendo a una orden, con su cabeza. — Sí, un mes podría ser. —Extiende su mano hacia ella, vías claras de cerrar un (+)
—Está vez no pudo evitar mostrar un toque de sorpresa en su mirada al oírlo. Pero eso fue lo que la hizo romper su pequeña barrera de indiferencia.—
Hum… Sería cruel de mi parte hacerte dejar la pizza… así que me conformaré con que dejes la consola un par de días. ¿Trató?
Sabe que sus palabras la complacen, divisa la encantadora sonrisa pocas veces antes vista; sus mejillas se tornan rojas y tartamudea el doble. La extrañó.
— Podría... Dejar la pizza también. —Suena embelesado, siquiera piensa en lo que dice. ¿La quiere más que a la pizza?, sí.
—Entre más lo escucha hablé, más le cuesta no sonreír e incluso reír. Pero de alguna forma mantiene el control por un momento más para seguir torturándolo.—
Hum… ¿Deshacerme de tu consola? Suena a una idea tentadora…
— Pero, ¡Rach, no seas así! Discúlpame, anda... Sé que quieres. Puedes deshacerte de mi consola, si te hace sentir mejor. —Su voz adquiere un tono de voz un tanto más chillón, se puede percibir el nerviosismo en él; sus manos paran en sus brazos y con suavidad intenta soltarlos.
/ / Perdí el toque para rolear, por eso no había regresado, pero... Quería volver un ratito aquí. Siempre regresas al lugar donde fuiste feliz, dicen por ahí. ¿?
En definitiva necesito una figura de autoridad en mi vida...
¿¡Dónde rayos está Dick!?, ¿¡y Kory!?
Mi habitación poco a poco se ha vuelto un almacén de cajas de pizza, botellas de sodas y envolturas de frituras. Necesito que me regañen.
¿¡De verdad!?, ¿admiradora mía?, ¿mía de mí? Pero...
Vaya, qué halagado y emocionado estoy. No suelen decirme ésto muy a menudo. ¿En verdad quieres un autógrafo mío?
—Una ligera risita se escapó por entre sus labios, a la par que una de sus manos se instalaba en su nuca y rascaba un poco ésta. No había logrado romper el hielo cómo esperaba, con eso.— Aburrida, por ratos. Me quedo hastiado después de perder tanto un nivel en Cuphead. ¿Y tú...?