Que cada dirigente apoye desde su cuenta personal a quien quiera. Que se tatúe los apellidos de Tapia y Toviggino si quiere. Que escriba una cadena de tuits a favor de la gestión, si lo desee.
Pero los dirigentes no son los clubes. Ellos están de paso. Los colores quedan.
Ustedes se quejan porque no fueron cuando sonó Babilonia (que seguro la tocan mil veces más) y los q verdaderamente tememos somos los q queremos q suene Quemado, Go Negro Go, o no sé, Sucio Can q ni Los Piojos se deben acordar q existe y que si las tocan hay q esperar 15 años mas
Magic Johnson camina hacia la entrada de la humilde casa en French Lick. Estamos en 1986. El hasta hoy enemigo número uno de la familia, acepta la invitación de Georgia, madre de Larry, a almorzar.
Será el final de una etapa y el principio de otra que será para siempre.