LA DOCTORA BURRA
Tener un doctorado en Ingeniería Ambiental no te da la inteligencia que la naturaleza te negó, es el caso de @Claudiashein que se permite opinar sobre temas que desconoce y que son casi todos; el resultado es que se exhibe como una buena morenista, una ignorante.
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.
Clara Brugada lleva semanas siendo criticada por la forma en que se han manejado las obras previas al Mundial 2026 de la FIFA en CDMX, entre caos en el Metro, Ajolotes y una ciudad que parece moverse para los turistas nada más. A la par, los comentarios en su Facebook tienen un lenguaje muy poco orgánico y similar entre perfiles que se ven muy iguales. Así que decidí hacer un análisis estadísticamente válido para comprender qué porcentaje de los comentarios en su perfil son de perfiles falsos... y resultó que no sólo la mayoría lo son, sino que si se eliminan los comentarios de perfiles falsos, la opinión es principalmente negativa. Además, mucho del alcance de estos perfiles falsos se basa en robar fotos y videos de mujeres atractivas y sexualizar su imagen para ello.