“My own understanding is the sole treasure I possess, and the greatest. Though infinitely small and fragile in comparison with the powers of darkness, it is still a light, my only light.”
C.G.J.
En la patria milagro se olvidaron de las matemáticas básicas 😑
Vamos a ver: datos oficiales del Ministerio de Defensa vs Alocución Ab3lardo:
Entre agosto 2025 y agosto 2026, para Barranquilla:
Homicidios:
❌ Ab3lardo: disminuyó en 64%
✅ Datos ministerio: aumentó en 36% (pasó de 42 a 57)
Extorsión:
❌ Ab3lardo: disminuyó en 63%
✅ Datos ministerio: disminuyó en 43% (pasó de 75 a 43)
Hurto:
❌ Ab3lardo: disminuyó en 24%
(como el presidente no especificó si es hurto en persona o residencia o vehículo, hice diferentes cálculos)
✅ Datos ministerio
- Hurto a comercio: disminuyó en 43%
- Hurto a residencia: disminuyó en 61%
- Hurto a vehículo: disminuyó en 29%
- Hurto a persona: disminuyó en 36%
Les dejo el link a los datos del ministerio:
https://t.co/oWzzoGsU8X
L'un sait se fabriquer un arc qui répond parfaitement à ses besoins avec ce qu'il a sous la main alors que l'autre à besoin qu'une armée d'ingénieurs, d'industriels, de marchands... lui fasse tout de de A à Z car il incapable de survivre sans eux.
L'un est libre, l'autre pas.
@sergiopoesia@CaroyCuervo, no se deben utilizar las cuentas institucionales para hacer proselitismo religioso amparándose en un periodo de la vida de un autor que fue gigantesco.
Cuando pueda, @sergiopoesia, tengamos, como personas que han ostentado -antes yo, ahora usted- el mismo cargo, una discusión adulta sobre lo que el Caro y Cuervo puede hacer por el país.
Hasta hace pocos meses, estábamos protegiendo el legado de 15 lenguas indígenas en conjunto con sus pueblos, llevando el español de Colombia a 6 países, recuperando un legado poco conocido de la literatura colombiana a través de la Biblioteca Común, ampliando el acceso a la educación continua en los 32 departamentos mediante estrategias de gratuidad, cerrando las brechas de acceso a la educación posgradual en humanidades a través de 17 becas para sectores vulnerables de la población y, aun así, la base que usted, @sergiopoesia, dijo que se había destruido en un video que circuló viralmente hace algunos meses seguía intacta: continuó la investigación lingüística, filológica y literaria; continuaron cursos clásicos como Latín y Griego; es más, postulamos el primer doctorado del Instituto ante el Ministerio de Educación, publicamos el primer tomo de la obra completa de Rafael Gutiérrez Girardot e iniciamos el camino del ALEC 7, proyecto que usted ya debe conocer y que estaba pendiente desde hace décadas, desde los tiempos en que Luis Flórez dirigía el entonces Departamento de Dialectología del Instituto Caro y Cuervo.
¿Qué busca hacer con este legado?
Como ciudadana, le exijo que nos indique a los colombianos cuáles son las apuestas de esta nueva dirección, qué proyectos continúan y cuáles se desmontan. Díganos qué lugar le van a dar a la investigación, a los posgrados y a la protección de las lenguas y las literaturas del país. La riqueza lingüística y literaria de Colombia no puede reducirse a la ilusión decimonónica del «español correcto», ni la academia puede dejar de mirar el pasado con las preguntas del presente.
Me alegra decirles que la película PALESTINE 36, de la directora colombo palestina Anne Marie Jacir y que muestra de froma magistral el proceso de robo de Palestina, será presentada en las salas de @Cine_Colombia a partir del 1 de Octubre, según me informaron.
Durante los dieciséis años de los gobiernos Uribe y Santos, el Estado Colombiano logró la muerte de tres de los nueve integrantes del Secretariado de las FARC: Cano, Reyes y Jojoy. Hubo otros golpes importantes: Trinidad, Iván Rios, Jaque, Negro Acacio etc.
Ese esfuerzo costó la vida de cerca de 7.000 miembros de la fuerza pública que murieron en ese periodo. Ni hablar de los más de 300 billones de pesos que se destinaron al sector Defensa en ambos gobiernos.
Hoy gracias el proceso de paz y a la JEP, tienen a 26 máximos responsables y a 13.000 desmovilizados de las FARC compareciendo ante la justicia.
Sin embargo, con cuentas de servilleta, quieren hacernos creer que estábamos mejor antes. Pilas con esa trampa.
Con tal de mantenerse como
embajador en la ONU, el hijo del inmolado magistrado Gaona Cruz ahora considera que Plazas Vega, el asesino de su padre, es un héroe intocable y admirable.
The Guardian has published an open letter to Iran’s political prisoners, signed by Angela Davis, Mumia Abu-Jamal, Rashid Khalidi, Robin DG Kelley, Ruth Wilson Gilmore, Judith Butler, Walden Bello, among others.
These are not people to be dismissed lightly. Several have given their lives to the anti-imperialist and Black liberation movements, and one of them is writing from inside a US prison. I take no pleasure in disagreeing with them. But the letter is wrong, and plays an objectively harmful role.
Its central image is the “two blades of a scissors”: the Islamic Republic on one side, US and Israeli imperialism on the other, with the Iranian people crushed between them. It inserts a symmetry between the world’s major imperialist power and an anti-imperialist state that has never invaded another country, and which has stood consistently with the oppressed from Palestine to South Africa to Venezuela.
The load-bearing phrase is this: “we reject the false binary of imperialism and hollow anti-imperialism.” Exactly how “hollow” is Tehran’s anti-imperialism? 😵💫
For four decades, while almost every Arab government made its accommodation with Washington and Tel Aviv, Iran armed, funded and sustained the Palestinian resistance. It refused normalisation when the Abraham Accords put enormous inducements on the table. It has absorbed forty years of sanctions, assassinations of scientists, sabotaged infrastructure, and now an open war of aggression, rather than abandon that position.
The states that normalised are not being bombed. Hollow anti-imperialism is a communiqué and a hashtag. Iran’s anti-imperialism has been measured in the blood of 168 Minab schoolgirls, in the bombing of its hospitals and oil depots.
One can vehemently disagree with aspects of Iran’s domestic politics, but the question at hand is: where do we stand in the global struggle against imperialism? What side of the barricade are we on? Do we support a criminal war of aggression waged by the US and Israel, or we we support the resistance to that war? Do we support genocide in Gaza, or do we support the country that has been the Palestinian resistance’s most consistent ally for decades?
This letter dissolves the distinction entirely. It asks us to refuse the choice. But in a war of aggression there is no third position available, because only one party benefits from your neutrality – and it’s not the party being bombed.
The letter appears in a British newspaper, six months into a US-Israeli war, at the precise moment when Washington cannot win militarily and needs the political terrain softened. It recycles a familiar vocabulary – sham trials, systematic torture, the targeting of minorities – without sourcing, in the genre that has preceded and accompanied every single regime-change war. Whatever the signatories intended, that is the function it will serve: making the moral case for war.
Angela Davis was imprisoned by a state that told the world she was a terrorist. Mumia Abu-Jamal is imprisoned by that state today. These are people who know exactly what happens when an empire manufactures the moral case for crushing its enemies. They would not have signed, half a century ago, a letter denouncing both blades of the scissors – COINTELPRO on one side and the Black Panther Party on the other.
Progressive and anti-war forces have a duty to support Iran against war, sanctions, regime change plots and destabilisation.
Estimado señor @John_Narvaez_: soy profesor de derecho constitucional y de filosofía del derecho, y dicto la cátedra de capacidad jurídica de las personas con discapacidad, en el marco de la Ley 1996 de 2019, en la Especialización en Derecho de Familia de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Estos intercambios me parecen siempre una oportunidad para contribuir a la estabilización del derecho y de sus instituciones. Le respondo, entonces, con paciencia y con el mismo respeto con que atiendo a cualquiera de mis estudiantes.
Sea lo primero aclarar que la expresión "las niñas" no pertenece a ninguna neolengua posmoderna ni proviene de subjetividades nominales que he criticado abiertamente, como lo hice en su día con el extinto Ministerio de Igualdad y con el nombramiento del entonces ministro Florián, que un tribunal terminó dándonos la razón. No estamos hablando de lo mismo.
El derecho de familia y el derecho constitucional del siglo XXI no confunden la niñez, que es un estado del desarrollo humano, con niño, niña y adolescente, que son los sujetos de derechos. Confundirlos equivale a confundir a la persona con discapacidad con la discapacidad. Uno nombra una condición; el otro nombra a quién debe proteger la ley. Jurídicamente no es lo mismo decir "proteger la niñez" que proteger a "los niños, las niñas y los adolescentes". Lo primero pertenece al lenguaje corriente; lo segundo, al lenguaje jurídico-institucional, que es el que produce consecuencias jurídicas de protección. Ese es el punto de partida.
En efecto, nadie sostiene que cambiar una vocal evite un crimen o una violación de derechos. Esa sería una reducción absurda del argumento. Lo que afirmo, y sobre lo que descansa buena parte del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho constitucional de familia, es un principio elemental de todo sistema jurídico moderno: lo que no se nombra no existe, y lo que no existe no se protege. Pero, hay algo más, y es lo decisivo.
Proteger a una "niña" no es lo mismo que proteger a un "niño". Unas y otros enfrentan formas distintas de discriminación y de violencias, y así lo han reconocido el derecho de familia, el derecho penal y el derecho constitucional, pero también la tradición del derecho internacional. Piense usted, por ejemplo: las cargas de violencia que soporta una "niña sorda" son profundamente distintas de las que enfrenta una "niña oyente", pero unas y otras difieren de las de cualquier niño. Por ello, comprender cómo opera esa diferencia (entre niño y niña) no es revictimizar ni inferiorizar perpetuamente a las niñas frente a los niños; no es ninguna desventaja humana ser una niña. La diferencia entre niño y niña opera como punto de partida y categoría analítica de cualquier sistema jurídico de prevención y protección. No se protege lo que no se distingue.
Sobre el "lenguaje neutro" que en Colombia fue para todos los efectos, el "universal masculino" se rompió jurídicamente en 2006. La Corte Constitucional, mediante la sentencia C-804 de ese año declaró "inexequible" (inconstitucional) la norma del artículo 33 del Código Civil según la cual la palabra "hombre" y su semejante "niño", comprendía a ambos sexos. La Corte sostuvo que el uso generalizador del masculino era en sí mismo discriminatorio, excluyente y exclusivo. Fue tan explícita en ello que descartó la salida de una sentencia interpretativa; declarar la norma exequible bajo el entendido de que también cobijaba a las mujeres habría equivalido, dijo la Corte, a reproducir la disposición demandada que declaró inconstitucional.
Y precisó algo decisivo para esta discusión: su decisión recaía sobre el lenguaje jurídico y no sobre el lenguaje corriente. Justamente por eso el punto importa. Prescindir de la mención "las niñas" en documentos oficiales no es una decisión de estilo. Es intervenir el lenguaje jurídico, que es el terreno donde la Corte ya fijó el criterio y es el terreno donde gravitan las instituciones públicas del Estado. Y fíjese en la coincidencia: ese mismo año, la Ley 1098, actual "Código de la Infancia y la Adolescencia", en cuya redacción participó la exdefensora delegada del pueblo, Dra. @Crist_hurtado, incorporó de manera sistemática la expresión "niños, niñas y adolescentes". Con ello consolidó en el derecho colombiano de infancia y familia la visibilización expresa de las niñas como sujetos de derechos. No existe, entonces, justificación constitucional ni legal para prescindir de la mención "las niñas" en documentos oficiales ni en ninguna otra actuación del Estado. Ese debate se cerró hace veinte años.
Dicho lo cual, parto siempre de la buena fe. Es probable que alguien haya sugerido simplificar el lenguaje creyendo que decir "niñez" equivale a decir niño y niña, sin ninguna intención de excluir. Eso no es maldad, es desconocimiento, y el desconocimiento no es culpa de nadie: nadie lo sabe todo. Ocurre lo mismo con las personas con discapacidad. Hay quien dice "discapacitado", palabra que borra a la persona y que responde a una lógica capacitista, y sin embargo casi siempre se dice por ignorancia y no por inquina.
Lo digo con conocimiento de causa. Cuando llegué al @insorcolombia, en 2013, como asesor de la dirección general, dije en una reunión "sordomudo". Lo dije porque así hablaba el Código Civil, con un término que hoy resulta impreciso en términos legales, convencionales y constitucionales. Medio instituto me cayó encima, y con razón. No quiero imaginar el revuelo si en ese momento yo hubiera sido el director general. Aprendí ese día algo que no estaba en ningún manual; el lenguaje jurídico también envejece, y quien trabaja en estas materias tiene el deber de mantenerse al día.
Por eso entiendo lo que hoy ocurre y no juzgo a quien se equivoca. No calificaría de penosa la actuación del @ICBFColombia, institución que conozco y respeto, porque señalar un error de técnica no es lo mismo que faltar al respeto. Reitero, además, mi reconocimiento a la trayectoria de su nueva Directora General, la Dra. @carorestrepocan, y el respeto que merece en el ejercicio de su cargo. El irrespeto no se justifica, venga de donde venga.
Finalmente, estimado, espero que estas líneas despejen sus inquietudes. Las ofrezco con el mismo espíritu con que asumo el oficio de enseñar, que nunca ha sido el de descalificar. Cierro con lo que este debate nacional nos permite recordar; la mención jurídica de las niñas, como parte del lenguaje que precisa quién es sujeto de derechos frente al Estado, quedó resuelta hace veinte años en sede constitucional. Reabrir esa discusión no tiene justificación alguna. Un saludo.
🇪🇸 España: 36 años de dictadura de derecha (Franco).
🇨🇱 Chile: 17 años de dictadura de derecha (Pinochet).
🇵🇾 Paraguay: 35 años de dictadura de derecha (Stroessner).
🇦🇷 Argentina: 7 años de dictadura militar de derecha (1976–1983).
🇧🇷 Brasil: 21 años de dictadura militar de derecha (1964–1985).
🇺🇾 Uruguay: 12 años de dictadura cívico-militar de derecha (1973–1985).
🇧🇴 Bolivia: 18 años acumulados de dictaduras militares de derecha (1964–1982).
🇬🇹 Guatemala: 36 años de regímenes militares autoritarios de derecha (1954–1990).
🇭🇳 Honduras: Décadas de gobiernos militares y autoritarios alineados a la derecha (1956–1982).
🇳🇮 Nicaragua: 43 años de dictadura de derecha (la dinastía Somoza).
🇨🇺 Cuba: 7 años de dictadura de derecha (Batista, antes de 1959).
🇮🇹 Italia: 21 años de dictadura fascista (Mussolini).
🇩🇪 Alemania: 12 años de dictadura nazi-fascista (Hitler).
🇵🇹 Portugal: 41 años de dictadura fascista/autoritara (Salazar – Estado Novo).
🇦🇹 Austria: Dictadura austrofascista (Dollfuss–Schuschnigg, 1933–1938).
🇭🇺 Hungría: Régimen autoritario de derecha y fascistizante (Horthy, 1920–1944).
🇷🇴 Rumanía: Régimen fascista (Guardia de Hierro / Antonescu).
🇭🇷 Croacia: Estado fascista Ustaša (1941–1945).
🇯🇵 Japón: Régimen militar ultranacionalista y fascista (1931–1945).
Pero según la derecha, la izquierda es el peligro para la democracia.
Reitero mi llamamiento para que cesen los repetidos actos de violencia contra la población civil palestina en Cisjordania y pido con urgencia a la comunidad internacional que vele por el avance de la solución de dos Estados, en pro de una paz justa y duradera.