Vestidos con trajes propios de la Policía Científica, pero con sus rostros cubiertos con caretas, los llevaron a la comisaría, con oreja y todo, al negarse a ser identificados.
Miembros de un nuevo movimiento llamado "La Oreja", que supieron estar en La Plata para dar a conocer su iniciativa, que buscar construir puentes entre la participación activa de los vecinos y la vida de sus ciudades, terminaron demorados en Brandsen al no querer dar sus nombres.