Vamos a hablar claro. Te tienen entretenido. Nos tienen entretenidos.
Porque a ellos (los que controlan el cotarro mundial) les viene de perlas que tú estés ahí, dándole a la pantalla, peleándote con desconocidos por gilipolleces monumentales.
Que si quién tiene razón sobre el calentamiento global, que si el vegano versus el carnívoro, que si "mi equipo es mejor que el tuyo".
A ver, pedazo de idiota, ellos están jugando al Monopoly de la vida, comprando calles, y tú… tú ni siquiera tienes para pagar el alquiler de la casilla en la que caes.
Te la meten doblada puto gilipollas.
Divide y vencerás, decían los romanos. Pero en pleno siglo XXI no necesitan ejércitos. Les basta con un algoritmo. Tú, ofendidito por cualquier cosa, consumiendo indignación como si fuera tu desayuno.
Porque claro, mientras estás ocupado intentando tener razón en una pelea online que no le importa ni a tu gato, no te preguntas lo importante:
¿Qué estoy haciendo por mi libertad?
No te lo quieren decir, pero el secreto está en el dinero.
Sí, el cochino dinero.
Ese que te han enseñado a odiar pero que, sorpresa, es lo único que te dará libertad. Y no hablo de ser rico para fardar en Instagram, hablo de no depender de un jefe, de poder decir "hoy no" sin que te tiemble la cuenta bancaria.
Hablo de tener tiempo para ti, para tus proyectos, para lo que te salga del alma (o de las narices).
Pero en lugar de eso, ¿dónde estás?
Desplazando el dedo hacia abajo en redes sociales como si fueras un puto hámster en una rueda.
De Instagram a Twitter, de Twitter a YouTube, de YouTube a tu miseria diaria.
Todo para alimentar un sistema que te chupa la energía, el tiempo y, sobre todo, las ganas de pensar. Porque pensar da miedo, ¿no? Pensar significa asumir que tú, y solo tú, eres responsable de salir del agujero.
El juego del dinero no es complicado, pero requiere algo que no estás haciendo: salir del puto modo víctima.
Aprender, trabajar con inteligencia (que no con más horas), y, sobre todo, dejar de preocuparte por las gilipolleces que no suman.
Porque cada minuto que pasas peleándote con randoms en Internet es un minuto que podrías estar usando para ganar dinero, aprender algo útil o planear cómo largarte de ese curro que odias.
¿Por qué crees que ellos están tranquilos?
Porque saben jugar. Tú ni siquiera estás leyendo las reglas.
Unos con la cabeza llena de pajaritos y otros mariposeando.
Tócate los cojones.
Este es el nuevo spot de #Andalucía: The Surrender by @HansZimmer. Uno de los músicos de cine más grandes de nuestro tiempo.
Nuestra tierra es eterna y es imposible no enamorarse de ella.
Julio César y Napoleón ya lo hicieron. Ríndete al #AndalusianCrush.
La respuesta de Nayib Bukele a una pregunta capciosa y con mala intención de un periodista de Lo País.
Ojalá tuviéramos un presidente como él en España.
La mayoría de los que maltratan a sus hijos fueron maltratados de niños, pero la mayoría de los que fueron maltratados de niños no maltratan a sus hijos.
De lo contrario el maltrato crecería de forma exponencial hasta cubrir al 100% de la población.
Esto es algo que no entienden los progresistas que prestan su compasión a criminales. Culpan 100% al ambiente y defienden al que toma el camino destructivo mientras arriesgan la vida del que no lo hace, incluso creciendo en el mismo ambiente.
Esta idea de culpar el ambiente y el pasado de todo es típica de los perdedores. Lo hacen en sus propias vidas también para no tomar responsabilidad de ellas y para justificar su mediocridad.
Muchas veces progresismo se pinta como un movimiento intelectual, pero suele estar repleto de ideas sin profundidad que los tontos usan para señalar estatus moral e intelectual entre ello y para evitar tomar el camino difícil, pero correcto.
Una narcolancha ha embestido a una patrulla de la Guardia Civil. Dos agentes muertos y uno amputado.
En la grabación se ve como alguna chusma lo jalea.
Sembrar durante años y por múltiples vías la amoralidad y la alienación da siempre el fruto de la degradación absoluta. DEP.
Así suena @RosariodeCadiz en plena Plaza de Callao. Qué maravilla.
Llevamos la campaña #AndalusianCrush al corazón de Madrid, que estos días es centro del turismo mundial con la celebración de #FITUR2024.
¡Espectacular!
Orgulloso de ellos.
El partido socialista asegura que denunciará a los manifestantes de Ferraz por haber ahorcado, apaleado e insultado a un fantoche alter ego de Pedro Sánchez. La cantidad de imágenes que salieron ayer de ocasiones en las que el mismo PSOE o sus socios hicieron algo parecido (guillotinar, quemar, acuchillar, lapidar...) con muñecos o imágenes del Rey, Rajoy, Ayuso o Aznar, sin que los socialistas pidieran los polvos, bastaría para sonrojar a cualquiera con un mínimo de vergüenza.
No es el caso de los líderes del partido socialista que ayer, al unísono, marcialmente, se aprestaron a señalar que lo del fantoche de Pedro Sánchez había sido "de lo más grave que hemos vivido en nuestra historia reciente" (Alfonso Gil, secretario general del PSOE en el Senado), movilizando a la Fiscalía por el supuesto "delito de odio" y pidiendo, por si cabía alguna duda sobre la fantochada, explicaciones al PP, que es lo que hacen los socialistas cada vez que algo huele a podrido en Dinamarca.
Hace un tiempo, a resultas de una quema de fotografías del rey por parte de la CUP, el embajador y anterior Ministro de Cultura Miquel Iceta, acertó al señalar que "a veces magnificar estos hechos sólo hace que alimentar a los que los provocan”. Ayer, cambiado el objeto del escarnio del rey a su príncipe, se santiguaba el embajador como una beata sorprendida por una escena subida de tono en la televisión. La infamia no puede estar más al descubierto: hace apenas un par de semanas el PSOE proponía la despenalización de las injurias al Rey y del enaltecimiento del terrorismo.
Todo esto, y más, demuestra el doble rasero moral de los socialistas, que no es sino el doble rasero político del totalitarismo, de un partido con aspiraciones de partido único, de una oligarquía dispuesta a arrojar a los márgenes de la legalidad a todo atisbo de oposición, a todo olor de disidencia. Asegurado el colchón de unos votantes fieles y desacomplejados, a los socialistas ya no les asustan las contradicciones ni les perturban las mentiras: todo vale con tal de mantenerse en el poder indefinidamente. Nunca mejor dicho.
Cinco "jóvenes" vioIan brutalmente a una menor y lo único que nos dice la prensa de ellos es que son jóvenes. Un tipo increpa a un político y sabemos hasta la letra de su DNI...
El dinero facilita el cuidado de la salud.
Pero la mayoría de personas que critican a Cristina Pedroche por su "privilegio" no se esforzarían como ella aunque tuvieran su misma vida.
El dinero ayuda mucho, pero hay algo más profundo.
Os hacen creer que marcas como Gucci o
Louis Vuitton os dan un estatus social de riqueza, cuando la única realidad es que esas marcas están diseñadas generalmente para gente pobre que quiere aparentar ser rica.
Impresionad con vuestra marca personal, y no con ropas caras.