🔵 “Yo como vicepresidente soy una rueda de repuesto, una llanta de repuesto”, dijo el candidato vicepresidencial Juan Daniel Oviedo.
📌 Señaló que es natural que sea Paloma Valencia quien defina su eventual gabinete.
📌 Esto se da en medio de la controversia por la propuesta sobre Álvaro Uribe Vélez en MinDefensa.
🗨️ ¿Qué opinión le merece esta declaración?
#VideoBlu “Si le dan una escisión a JP Hernández, en justicia también tendrán que considerar darnos una escisión”: Catherine Juvinao. Siguen las divisiones en la Alianza Verde después de que el partido decidiera acercarse a la campaña de Iván Cepeda.
Mientras que Katherine Miranda apoyará a Paloma Valencia, Angélica Lozano y Catherine Juvinao solicitarán la escisión, tal como hizo JP Hernández.
Informa: @mateopinerosv
Antes y durante de las elecciones del pasado domingo, políticos colombianos te enviaron SMS sin que los autorizaras. Analizamos 93 denuncias. Lo que encontramos es más grave que spam político.
https://t.co/3oUrFLcKuM
🧵 Hilo:
No.
Para empezar, la amistad es un concepto exclusivamente masculino.
Las mujeres no tienen amigas, tienen coincidentes sociales.
Es una cuestión natural: la amistad nace de la camaradería (caza, guerra, combate), las mujeres nunca han tenido eso.
Han tenido colaboración en los cuidados, recolección, etc... Pero no se la han jugado yendo a matar a un animal de tres veces su tamaño o yendo al combate contra un clan rival.
Esa diferencia, nacida en la biología y llevada al máximo por lo social, hace que la forma de relacionarse sea completamente diferente.
Hombres y mujeres están pensados para complementarse en la relación, criar hijos juntos asumiendo sus roles (hombre: protección, instrucción, proveer; mujer: cuidar, educar, curar) y construir familias funcionales, pero NO para relacionarse como si fuesen iguales.
No somos iguales. Ni debemos querer serlo, obviamente.
Por eso es que les digo que manden a comer mierda a los conductistas y neurofetichistas que dicen que los sueños son meros residuos de reacciones químicas del sueño, y no la puerta al mundo del inconsciente y de lo divino.
Que las ratas influencers se posicionen sistemáticamente al lado de gobiernos reaccionarios, imperialistas o sionistas no es ninguna casualidad. Solo demuestra una cosa: que son empresarios, que por encima de todo defienden sus intereses de clase y los beneficios del capital.
No hay derecho internacional que alcance, ni norma alguna que contenga. Estados Unidos es una nación decadente, moral y estéticamente repudiable; apreciada solo por los pobres de espíritu fascinados por la riqueza, la performativa ostentosa estadounidense.
Definitivamente una mujer que consiente a su hombre como niño pequeño, lo trata con mucha sensibilidad y lo hace sentir en su lugar seguro, se merece absolutamente todo.
Yo teletrabajo hace años y he aprendido a socializar en mi comunidad. Me parece jodido que el trabajo presencial sea para mucha gente la única forma de crear redes de amigos y actividades sociales.
Voy a decir algo que no gustará a algunos, y es que el teletrabajo, como forma de vida no es sano ni beneficioso para las personas, ni psicológica ni físicamente, y a menos que sea obligatorio por alguna discapacidad, no debería ser una norma.
Las personas somos seres sociales, por lo que acudir a una oficina o incluso a un coworking responde a una necesidad humana profunda, que es, en muchos casos, el principal espacio de socialización auténtica que conservamos en la actualidad.
No se trata de cumplir con horarios, con calentar una silla ni con indicadores de rendimiento ni de eslóganes corporativos. Se trata de una cuestión de conexión. Ante la creciente crisis de soledad en la que viven muchas personas, con estructuras familiares más reducidas y menos hijos, el aislamiento se convierte en un riesgo real si no salimos de nuestro entorno doméstico.
Y la inteligencia artificial, la televisión y los dispositivos, que ofrecen una compañía simulada, están profundizando este vacío.
El teletrabajo es práctico, pero la desconexión social es dañina. Por eso, el simple hecho de ir a la oficina o a un coworking a trabajar un par de días a la semana puede marcar la diferencia: saludos de buenos días con un café en la mano, conversaciones espontáneas, debates cara a cara, risas compartidas, eso es el ser humano.
Los seres humanos no estamos hechos para vivir aislados ni viendo a través de una pantalla. El teletrabajo se ha sobrevalorado y es hora de que las personas y las empresas empiecen a darse cuenta de sus consecuencias.
Otra cosa que me genera curiosidad es que llegaron a adultos sin observar. ¿Pasaste 25 navidades en la casa de tu mamá y nunca te preguntaste cómo ocurría la logística y cena, tanto así que esa es la razón por la que ahora con treinta no sabes cómo montar navidad?
Ayer publiqué en Instagram en cuánto salía un servicio de DiDi hasta mi casa y gente de varias partes del país me decía que está imposible en todas partes. Estas plataformas en Colombia se volvieron un abuso. Tarifas infladas, alta demanda eterna y para rematar si un conductor acepta, pregunta si el pago es en tarjeta y si la respuesta es positiva, cancela el servicio. ¿Quién regula este descaro?