Llegué a este club en 2020 y no imaginaba todo lo que iba a vivir aquí. Han sido 270 partidos, noches que nunca podré olvidar, momentos difíciles que también me hicieron crecer y una Europa League que siempre nos va a unir.
Con los años aprendí a valorar todavía más lo que significa defender esta camiseta. La exigencia de cada día, el cariño de una afición que siempre empuja y el orgullo de pertenecer a un club que ha demostrado lo lejos que puede llegar.
Haber llevado el brazalete también ha sido especial para mí, siempre con el respeto, compromiso y responsabilidad que merece, en las buenas y en las malas.
Gracias, de verdad, por abrirme las puertas y por dejarme formar parte de vuestra historia. Gracias a mis compañeros, entrenadores, Presidente, trabajadores del club y a vosotros, groguets, que me habéis dado tanto cariño y confianza desde el primer día.
Gracias a todos por acompañarme, por empujarme y por hacerme sentir uno más en cada paso de este camino.
Me voy con el corazón lleno y con la sensación de haber vivido una etapa que siempre merecerá la pena recordar.
Gràcies de tot cor. Endavant Villarreal 💛