Se puede emocionarse por los 90 minutos de futbol. Preocuparse por el país, enojarse con la FIFA y detestar la política y organización del gobierno de la CDMX.
La vida no es blanco o negro. Somos seres capaces de múltiples pensamientos y emociones.
!Agárrense!
Siento que este diluvio no viene de Tlaloc, viene de Chalchiuhtlicue, eso, sepúltenos mi señora, húndanos, acabe con esta farsa de mundial, de gobierno, de macehuales tibios, de Ciudad
Hay gente tan desconectada de la realidad que dice "qué raras todas las protestas" "qué casualidad que a todos se les ocurrió protestar ahorita..." PUES SÍ, BABOSO. GRAN PARTE DEL MUNDO TIENE LOS OJOS PUESTOS EN MÉXICO. NO ES COINCIDENCIA. ES EL MOMENTO PERFECTO PARA PROTESTAR.
Se molestan porque los maestros de la CNTE y los padres de los 43 de Ayotzinapa afectan el “derecho al libre tránsito”, pero no porque la FIFA ordenó al Gobierno de México presentar la INE para dirigirte a tu propia casa en las inmediaciones del Azteca.
192 trabajadores fundaron al equipo hace 99 años, al equipo de la clase trabajadora de este país. Hoy somos campeones otra vez gracias al esfuerzo diario de cientos de cabrones que trabajan en la cementera, nunca hay que olvidar nuestras raíces y hay que estar orgullosos.
A mi Cruz Azul me ha enseñado muchas cosas, a sentirme orgulloso de mis raíces, a aprender a perder, a nunca dejar de intentarlo y a disfrutar cuando se gana. Ser de este equipo es lo más grande que hay.
No es el equipo del poder hegemónico.
No es el equipo del nacionalismo.
No es el equipo de la élite intelectual y cultural.
Cruz Azul es el equipo de la clase obrera.
La Máquina le pertenece al obrero que es dueño de su trabajo y su futuro. Cruz Azul es cooperativa, comunidad.