Que gracioso como se vendió a este tío como un ángel simplemente por no tener redes sociales y ser un simple.
El marketing y los relatos lo son todo en la vida y cuanto antes lo entendáis mejor.
Tras el pitido final, lo tomé con calma. Lo tenía asumido desde antes del mismo
Pero pasado las horas, me ha pegado el bajonazo. Comienza la melancolía. La nostalgia. Los recuerdos
Se nos acaba Cristiano Ronaldo. Mi ídolo, mi role model
Solo puedo dar gracias por ser testigo
Lo siento muchísimo, mi Comandante.
Gracias por cambiar el fútbol. Por ser el mayor referente de toda una generación. Todos los niños queríamos ser como tú…
Tus peinados, tus botas, tus celebraciones, tu mentalidad y sobre todo siempre querer más.
Eterno, mi 7. 🐐🇵🇹
Te quiero.
Orgulloso de tenerte como ídolo.
En las buenas y en las malas.
El más grande de la historia.
No tenías que demostrar nada ya.
Gracias por un legado inolvidable.
Yo disfruté de la carrera de Cristiano Ronaldo.
“Hay coronas que no se ganan en un partido, sino en una vida entera.”
Cristiano es el reflejo de esa frase. Su corona no nació de una sola noche mágica ni de un único título. Se forjó con años de disciplina, sacrificio, caídas, récords, remontadas y una obsesión inquebrantable por ser mejor cada día.
Habrá partidos que se ganen y otros que se pierdan, pero eso nunca cambia una trayectoria construida durante más de dos décadas en la élite.
La verdadera grandeza no depende del resultado de un día, sino de una vida dedicada a desafiar los límites.
Las coronas más valiosas no las entrega un árbitro al finalizar un encuentro. Las concede la historia. Y esa, para CR, ya quedó escrita.
El hombre que me enseñó a amar el deporte rey. El que me hizo levantar de la silla una y otra vez, como nadie más.
Su pasión, su hambre de gloria y esos gestos que quedaron grabados para siempre lo convirtieron en la figura más grande de la historia del deporte
Las coronas no las sostienen los resultados de un día, sino una vida entera de grandeza
Solo hay dos formas de ver fútbol: en el estadio, o en la casa solo. Nada de ir a sitios públicos o verlo en grupo en casa de alguien. A lo sumo, verlo con uno o dos amigos igual de futboleros y amargados que uno. Todo lo demás es inaceptable