El consejo de Enric González a un joven enamorado de su jefa es aplicable para todo en la vida: "Permanezca tranquilo y aparentemente desinteresado. Es probable que no le funcione, pero evitará hacer el ridículo."
Pasé por un escaparate donde anunciaban una escuela de tenis de mesa para personas con Parkinson y, bueno, supongo que soy peor persona de lo que pensaba.