Cuando tras 20 años de viaje Ulises llegó a Ítaca como mendigo, solo su perro Argos le reconoció. Solo él.
Ulises se secó una lágrima. Y el fiel Argos murió tras saber que su dueño se acordaba de él.
Y es que nada hay en el mundo como la lealtad. Feliz Navidad para todos.
Una perrita sin hogar aprovechó un pesebre para tener a sus siete cachorritos.
Aunque algunos vecinos se molestaron porque ese no era " lugar para un animal", la mayoría de la comunidad decidió protegerla ❤️
Hace unas noches, esta perrita entró sigilosamente al pesebre, sin hacer ruido y sin pedir permiso. Buscaba calor, un lecho mullido de paja y un lugar protegido del frío y la calle.
Allí, entre las figuras, las luces y los símbolos religiosos, se acomodó y dio a luz a siete cachorritos: pequeños, delicados y llenos de vida.
La presencia de la perrita provocó reacciones encontradas. Algunos se enternecieron ante la escena; otros se indignaron. “Es una falta de respeto”, protestaron. “Ese no es lugar para un animal”, opinaron. Sin embargo, la mayoría decidió actuar con compasión y proteger a la madre y a sus crías, especialmente en estas fechas festivas, cuando los peligros, como la pólvora, se multiplican.
Los vecinos se organizaron rápidamente para proporcionarle agua, alimento y resguardo. Contactaron a la Fundación SOS Palenque, de Chiapas, que acudió al lugar para atender a la mamá y a sus siete bebés.
Ahora, todos están a salvo, protegidos y fuera de peligro.
Gracias a la sensibilidad de la comunidad y al trabajo de la Fundación SOS Palenque por convertir esta inesperada visita en una hermosa historia de Navidad: un recordatorio vivo de que, en Belén, también una madre buscó refugio para dar a luz.