Aprecia lo que tienes, aunque sea “poco” en los ojos de alguien es un chingo. Si quieres más, te entiendo, a echarle huevos, pero nunca menosprecies lo que tienes.
Por lo visto he secuestrado a un niño pero lo más gracioso de todo es que ese niño soy yo de pequeño. He viajado en el tiempo para secuestrarme a mi mismo.